DE ESCLAVOS Y DE HOMBRES LIBRES
−Papá, quiero ser especial.
−Hijo, lo excepcional es ser normal. Los sabios son gente común, se parecen mucho entre sí: son coherentes, lógicos, acordes, congruentes, racionales, razonables… Los especiales, los raros, los exclusivos están en la base de la pirámide…
−Sí, padre, tienes razón. Pero muchos de ellos murieron podres o los mataron.
−En realidad, el que admira al que triunfa, es porque desprecia al perdedor. Tú lo que quieres es triunfar porque admiras el éxito, la buena vida y desprecias al fracasado y todo lo que ello conlleva. Pero ¿qué pasará si algún día te arruinas? ¿Qué pasará si consigues la fama, crecerá tanto tu vanidad que despreciarás a los que somos pobres?...
−Eso nunca, papá, pero ¿acaso es malo tener aspiraciones?
−Claro que no, hijo, no hay nada de malo en que estudies medicina, por ejemplo; porque te apasione salvar vidas y te dediques en cuerpo y alma, no en ser mejor que nadie, sino en sacar lo mejor de ti. Y por añadidura obtener todo lo demás. El problema es que desees ser médico con el único fin de ganar mucho dinero, poder y reconocimiento social. No hagas esto último, hijo; porque perderías lo mejor de ti y te harías un esclavo de los demás...
Venancio Rodríguez Sanz
−Hijo, lo excepcional es ser normal. Los sabios son gente común, se parecen mucho entre sí: son coherentes, lógicos, acordes, congruentes, racionales, razonables… Los especiales, los raros, los exclusivos están en la base de la pirámide…
−Sí, padre, tienes razón. Pero muchos de ellos murieron podres o los mataron.
−En realidad, el que admira al que triunfa, es porque desprecia al perdedor. Tú lo que quieres es triunfar porque admiras el éxito, la buena vida y desprecias al fracasado y todo lo que ello conlleva. Pero ¿qué pasará si algún día te arruinas? ¿Qué pasará si consigues la fama, crecerá tanto tu vanidad que despreciarás a los que somos pobres?...
−Eso nunca, papá, pero ¿acaso es malo tener aspiraciones?
−Claro que no, hijo, no hay nada de malo en que estudies medicina, por ejemplo; porque te apasione salvar vidas y te dediques en cuerpo y alma, no en ser mejor que nadie, sino en sacar lo mejor de ti. Y por añadidura obtener todo lo demás. El problema es que desees ser médico con el único fin de ganar mucho dinero, poder y reconocimiento social. No hagas esto último, hijo; porque perderías lo mejor de ti y te harías un esclavo de los demás...
Venancio Rodríguez Sanz
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