UN COSCORRÓN DUELE
¡Bla,
bla, bla! Si no mienten, las palabras pueden ser como esos indicadores en la
carretera. Algunas veces las palabras nos indican la dirección correcta que
hemos de tomar para llegar a un lugar. Y otras, solo sirven para hacernos perder
el tiempo. ¡Cuánto se puede hablar al cabo del año! Y qué poco se salvaría de
un examen exhaustivo de lo verdaderamente importante. Dice la Biblia que toda
palabra vana tiene pecado. Recuerdo que tuve una época en la que leía muchos
libros de auto-ayuda, los devoraba. Pero, el problema estaba en pasar de la
teoría a la práctica. Y yo me pregunto ahora ¿qué es necesario para que
esa teoría se haga una realidad? ¿Quizá un consejo, tal vez el miedo al futuro,
o un susto? Tengo algunos familiares, clientes y conocidos que sufrieron
ataques al corazón, o tuvieron que luchar contra el cáncer, o un accidente de
tráfico y lograron superarlo. En muchos casos, la enfermedad sirvió para que
sus vidas cambiaran de dirección en cuanto a la valoración de lo importante y
lo intrascendente. Lo sabemos, sabemos lo que carece de valor a pesar de lo que
nos quieran vender esta sociedad consumista. Pero nos dejamos atraer por el
brillo resplandeciente de lo superfluo. Quizá sea producto de nuestra
naturaleza, o quizá sea una condena... Vete a saber. Somos como ese hijo
que se va para hacer su vida. Y después de gastarse su fortuna y verse
mordiendo el polvo... Vuelve a casa, a la verdad, porque todavía ama la vida.
Amar a la vida es ese fino hilo que nos une a la tierra. Y mientras no se
rompa, siempre hay tiempo de encontrar el camino para volver a la verdad.
Siempre es mejor no tener que pasar por los traumas. Pero cuando los consejos,
(palabras), no consiguen calar en nosotros, la única esperanza radica en la
experiencia de haber vivido. La experiencia de sentir que un coscorrón duele.
EL CIRCO
Otra vez el "circo".
Esta vez es Carlos Pauner quien lo dice en el Heraldo de hoy ¿no será que la
humanidad es un circo? ¿No será que todos tenemos un papel en el Gran Circo del
Mundo? ¿Hacen los puristas el papel de ojeadores, (desde arriba)?. Esto, según
mi opinión, es síntoma de algo mucho peor. Esto es síntoma de lo que en
realidad pensamos de nosotros mismos. ¿Qué somos? ¿Qué hacemos? ¿La naturaleza
está en función del hombre, o el hombre en función de la naturaleza? Yo abogo
por una convivencia sostenible que no arrincone nuestra presencia dentro de
ella. De lo contrario, estamos condenando al mundo rural a la extinción. El ser
humano es capaz de lo mejor y de lo peor, eso no hace falta discutirlo, con
abrir un periódico, es suficiente. Somos capaces incluso, de que dentro de
nosotros convivan el desprecio por nuestra especie incluido uno mismo y el
hedonismo, como si tal cosa. Sin que ello suponga un choque que funda alguna lámpara,
ó ¿es que ya está fundida y por eso no lo vemos? "Circo", sí, esto es
un circo, y ¿Usted Sr. qué función realiza en el circo? Me lo puede decir...
Soy montañero, cuando voy a la montaña, aunque la respeto, me estoy entrometiendo, molesto a los animales, ¿qué haré? ¿Preparar una cruzada en favor de los animales y en contra de la humanidad que va a la montaña? Yo, humildemente, Sres., creo que esto se está desquiciando. Hace tiempo que perdimos el norte y estamos cayendo en la esquizofrenia, que es difícil de ver porque es la generalidad. Y lo contrario, lo normal, es lo raro.
Soy montañero, cuando voy a la montaña, aunque la respeto, me estoy entrometiendo, molesto a los animales, ¿qué haré? ¿Preparar una cruzada en favor de los animales y en contra de la humanidad que va a la montaña? Yo, humildemente, Sres., creo que esto se está desquiciando. Hace tiempo que perdimos el norte y estamos cayendo en la esquizofrenia, que es difícil de ver porque es la generalidad. Y lo contrario, lo normal, es lo raro.
VIRGEN DE LA SIERRA
Pajarito, te escribo desde el
Santuario de la Virgen
de la Sierra. Desde
aquí se ve una panorámica extraordinaria. Estoy sentado en una piedra, he
terminado de comer y, el cierzo me ha traído tu nombre. El sol brilla esplendoroso, no hay nubes, al fondo los
Pirineos con sus cumbres nevadas. A mi derecha, el Moncayo con su lomo de cebra
de nieve. Detrás de mí, el Santuario con sus antenas. Un águila cruza volando la
montaña que hay frente al lugar en donde me encuentro y, pensando en ti,
me voy con ella cruzando los valles. El color verde colorea las praderas pintadas de
los mil colores del verde. Gratamente acorralado de margaritas amarillas
y, pienso en ti viéndolas a ellas. Pienso en ti cuando cruza una mariposa, pienso en ti
cuando adivino los restos de una nevera Romana y a sus pies, un Ibón de
pequeñas dimensiones, rodeado de un verde tierno. Tierno. Tierno es tu nombre
verde de color tierno. Nos vamos. El guía nos arrea para
que arranquemos. La gente se queja, pero obedece. Nos vamos y, un cuervo nos
dice adiós. Adiós no, adiós nunca, hasta pronto, pajarito. −le digo yo.
LA VIDA NO ES COTIDIANA
Es lunes, ¡puf!: me
levanto, me ducho, me visto, bajo a la calle, cruzo Compromiso de Caspe, enfilo
la calle de Miguel Servet, levanto la vista y… Nada es igual. ¿Por qué? Porque
lo veo todo. Todas las cosas: mujeres, hombres, niños, aves, coches, motos,
bicicletas, pisos, portales… Lo veo todo de un golpe. Soy consciente de lo que
ocurre en ese momento. Todos somos miembros de una orquesta que se mueve al
unísono, al compás… Compás, compás, compás. Una
paloma pasa, al compás. Una mujer se hurga la nariz, al compás. Un hombre
haciendo footing, al compás. Un chico cabizbajo, al compás. Una mujer Árabe
embarazada, al compás. ¡Hombre, un poeta! ¿¡Qué tal!? Nuestros caminos se
vuelven a cruzar, esto ya empieza a ser sospechoso, al compás. Una chica camina
graciosamente delante de mí, al compás. Me digo: “La vida, no es cotidiana, al compás. Al compás, al compás,
al compás”.
"SIN PALABRAS"
─ Papá, ¿por qué un caramelo vale una peseta?
─ Porque el dueño de la tienda calcula lo que paga por el caramelo, y le suma lo que quiere ganar.
─ Papá, ¿y ese precio que paga el dueño de la tienda, por qué?
─ Porque a su vez, hay otros hombres por los que pasa el caramelo, y también tienen que ganarse la vida.
─ Papá, ¿dónde empieza todo?
─ Pues, no lo sé. Pero, me voy a enterar.
¡Ah, papá! Infórmate también, qué es el síndrome de Dravet.
─ ¿Por qué?
─ Es que en Afamen hay un niño que la padece, y le cuesta a sus padres 2500 euros al mes los medicamentos. Papá, ¿también hay gente por los que pasa las medicinas de este chico? ¿También tienen que vivir, verdad?
─ Claro.
─ Papá, ¿somos nosotros uno de ellos?
─ Sí, hijo. Lo somos
─ Pues bajemos los costes de las medicinas para que este niño pueda vivir.
─ Bien los bajaré. Pero, entonces, tendré que rebajarte la propina mensual...
─ ¡Ah! Eso sí que no. ¿Sabes lo que podemos hacer papá?:
─ Dime hijo.
─ Le daremos una limosna a los padres, ¿vale?...
─ Papá, ¿por qué un caramelo vale una peseta?
─ Porque el dueño de la tienda calcula lo que paga por el caramelo, y le suma lo que quiere ganar.
─ Papá, ¿y ese precio que paga el dueño de la tienda, por qué?
─ Porque a su vez, hay otros hombres por los que pasa el caramelo, y también tienen que ganarse la vida.
─ Papá, ¿dónde empieza todo?
─ Pues, no lo sé. Pero, me voy a enterar.
¡Ah, papá! Infórmate también, qué es el síndrome de Dravet.
─ ¿Por qué?
─ Es que en Afamen hay un niño que la padece, y le cuesta a sus padres 2500 euros al mes los medicamentos. Papá, ¿también hay gente por los que pasa las medicinas de este chico? ¿También tienen que vivir, verdad?
─ Claro.
─ Papá, ¿somos nosotros uno de ellos?
─ Sí, hijo. Lo somos
─ Pues bajemos los costes de las medicinas para que este niño pueda vivir.
─ Bien los bajaré. Pero, entonces, tendré que rebajarte la propina mensual...
─ ¡Ah! Eso sí que no. ¿Sabes lo que podemos hacer papá?:
─ Dime hijo.
─ Le daremos una limosna a los padres, ¿vale?...
DE CASTA LE VIENE AL GALGO
─ Papá, papá. Wilmer y Mustafá me han pegado.
─ Evítalos hijo mío, que son mala gente.
─ Papá, papá. Sorín y Johnson me han insultado.
─ Ignóralos hijo mío, que son seres sin conciencia. ¡Hijo mío!
─ Dime papá bueno, qué quieres papá consciente.
─ ¿Puedes ir al gestor esta tarde, y le dices que prepare los papeles para la exportación de 40.000.000 de toneladas de bombas rompe piernas? Es que tengo que ir con la mujer de mi mejor amigo a echar un “kiki”... Después nos iremos a Katar. Allí viviremos de las subvenciones que da el Gobierno Español. Estaré 5 años hasta que prescriba el asesinato que cometí. Con el dinero que nos sobre, después de sobornar a quien sea menester, viviremos a cuerpo de Rey. No te preocupes hijo mío, estaré bien. Algún día nos iremos a cazar elefantes a Bostwana. Ya te mandaré una postal desde allí a la cárcel. No dejes de escribirme desde el trullo, ¡Eh, ánimo!, que 30 años no son nada. Siempre estarás en mi corazón hijo mío.
─ Papá, papá. Wilmer y Mustafá me han pegado.
─ Evítalos hijo mío, que son mala gente.
─ Papá, papá. Sorín y Johnson me han insultado.
─ Ignóralos hijo mío, que son seres sin conciencia. ¡Hijo mío!
─ Dime papá bueno, qué quieres papá consciente.
─ ¿Puedes ir al gestor esta tarde, y le dices que prepare los papeles para la exportación de 40.000.000 de toneladas de bombas rompe piernas? Es que tengo que ir con la mujer de mi mejor amigo a echar un “kiki”... Después nos iremos a Katar. Allí viviremos de las subvenciones que da el Gobierno Español. Estaré 5 años hasta que prescriba el asesinato que cometí. Con el dinero que nos sobre, después de sobornar a quien sea menester, viviremos a cuerpo de Rey. No te preocupes hijo mío, estaré bien. Algún día nos iremos a cazar elefantes a Bostwana. Ya te mandaré una postal desde allí a la cárcel. No dejes de escribirme desde el trullo, ¡Eh, ánimo!, que 30 años no son nada. Siempre estarás en mi corazón hijo mío.
─ Gracias papá, no puedo evitar
llorar de emoción… ¡Papá! ¡Buaaaaaaa!
"EL CUENTO DEL EMPRESARIO
PATRIOTA"
Un empresario del ramo de las
golosinas; cuya mala gestión llevó a su empresa al borde de la ruina, va a una
tienda de frutos secos con su hijo. Y éste le pregunta a su padre:
− Papá, ¿por qué, si tus pipas son las más caras del mercado, no hay en esta tienda de otra marcas más baratas? Es que a mí me gustan más y puedo ahorrar las escasas propinas que me das tú...
Y el padre le responde:
− Hijo mío, hay que hacer patria.
− Papá, ¿por qué, si tus pipas son las más caras del mercado, no hay en esta tienda de otra marcas más baratas? Es que a mí me gustan más y puedo ahorrar las escasas propinas que me das tú...
Y el padre le responde:
− Hijo mío, hay que hacer patria.
MANTENGAMOS LÍMPIA LA MONTAÑA
El pasado 5 de julio del 2009 participé en la manifestación
montañera en defensa del Anayet. Esta manifestación estaba convocada por la
Federación Aragonesa de Montañismo (FAM) representada por cinco miembros
de su junta directiva (incluido su presidente) y la Plataforma en Defensa
de las Montañas de Aragón (Ecologistas en Acción, ANSAR, SEO BirdLife). Después
de hacer la foto en el ibón del Anayet para la prensa, bajamos a la Canal Roya,
testimonio funerario prehistórico de los primeros pastores de la cordillera
pirenaica. Fue el lugar elegido para la lectura del manifiesto en defensa de
aquel espacio. Mientras bajábamos a este evocador rincón, nos fuimos
cruzando por el camino con papelillos de caramelos, colillas de cigarrillos,
alguna botella, etc. Nadie se agachó a recoger la basura, nadie. Cuando
escuchaba la soflama en defensa de la naturaleza, pensaba: "Qué hipocresía
es esta". Aunque el fin era bueno, fallaba la sinceridad. Ayer fui con
unos amigos a bañarnos al río Guatizalema,
cerca del embalse de Vadiello. En una de sus orillas, me encontré con los
restos de una hoguera. Coronada ésta con una hermosa botella de yogur líquido y
una pica. Y pensé:" Qué hipocresía es ésta". Y me dije:" Vanidad
de vanidades, todo es vanidad".
"COMPASIÓN"
− Papa, ¿qué es hablar?
−Hablar es no pensar.
− No entiendo papá, explícate.
− Si te lo explico, tendré que pensar. Y si pienso, te mentiré. Y si te miento, te haré daño. Mejor créeme y vale...
− Pero papá. Eso es un dogma, ¿sí?
− No, no es un dogma ¿no?, es compasión sí...
− ¡Ay, papá!
− Papa, ¿qué es hablar?
−Hablar es no pensar.
− No entiendo papá, explícate.
− Si te lo explico, tendré que pensar. Y si pienso, te mentiré. Y si te miento, te haré daño. Mejor créeme y vale...
− Pero papá. Eso es un dogma, ¿sí?
− No, no es un dogma ¿no?, es compasión sí...
− ¡Ay, papá!
"ESPECIALISMO"
− ¡Papá, papá! ¿Por qué soy tan bueno haciendo croquetas?
−Porque todo el mundo puede hacerlo. Lo que ocurre es que no ponen atención en hacer las croquetas, y tú sí que la pones.
− ¿Quieres decir que no soy especial?
− No hijo, no quiero decir eso. Lo que quiero decir es que, lo especial es ser normal. Tú, con las croquetas, eres normal. Pero, en otras cosas que no dominas porque no pones atención, eres especial...
− ¡Jo papá! Yo quisiera ser normal en todo.
−Eso cuesta mucho trabajo, hijo. Mucha atención.
− Bueno, entonces lo dejaremos como está, papá.
− Tú mismo, hijo, tú mismo.
− ¡Papá, papá! ¿Por qué soy tan bueno haciendo croquetas?
−Porque todo el mundo puede hacerlo. Lo que ocurre es que no ponen atención en hacer las croquetas, y tú sí que la pones.
− ¿Quieres decir que no soy especial?
− No hijo, no quiero decir eso. Lo que quiero decir es que, lo especial es ser normal. Tú, con las croquetas, eres normal. Pero, en otras cosas que no dominas porque no pones atención, eres especial...
− ¡Jo papá! Yo quisiera ser normal en todo.
−Eso cuesta mucho trabajo, hijo. Mucha atención.
− Bueno, entonces lo dejaremos como está, papá.
− Tú mismo, hijo, tú mismo.
EL MITIN
─ ¡Compañeros! No compréis en los comercios de los chinos porque son, en su gran mayoría, unos mafiosos.
─ Señor, usted perdone, pero, podría hacerle dos preguntas.
─ Claro está compañero. Pregunte, pregunte.
─ ¿Está usted parado?
─ Sí, estoy parado y además, me van a desahuciar.
─ Pues lo siento mucho. Señor yo soy español. Imagine que soy un pederasta. Imagine que además de pederasta, soy multimillonario. Imagine que además de pederasta y multimillonario, soy un mafioso. Ahora, Yo, que soy todo eso, además de español; imagine que le propongo a usted que trabaje para mí por la estúpida suma de 12000 euros mensuales pegando sellos en mi empresa... Sabiendo lo que le he contado y, teniendo en cuenta su situación laboral, ¿usted trabajaría para mí?
─ Está claro que sí.
─ Pues, ¿si no le importa de dónde le viene el dinero, por qué le importa a dónde va el suyo?
JUICIO SUMARÍSIMO A LOS HOMOSEXUALES
─ Abuelo, ¿es malo hacer las cosas mal?
─ Hijo mío, en todo hay un orden. No se trata del juicio del otro, sino del juicio con que uno mismo se castiga.
─ Me lo puedes explicar, abuelo.
─ Claro, mira: cuando yo era joven, trabajé en una peluquería que la dueña no me pagaba con arreglo a lo que habíamos estipulado. Yo me quejaba y ella no me hacía caso. Las circunstancias laborales me obligaban a quedarme. Siempre que hacía la caja por las noches, faltaba algo de dinero. Ella pensaba que era yo el que le robaba y no me quitaba el ojo de encima. Estaba siempre intranquila. Como no podía cogerme, (porque no era yo quién robaba), pensó en rebajarme el sueldo aún más para compensar lo que ella pensaba que yo sustraía de la caja. Cuanto más me rebajaba el sueldo, más desconfiaba. Hasta que por fin, no pudo aguantar más la tensión y me echó, ¿lo ves?
─ Sí, lo veo. Abuelo, ¿es malo la homosexualidad?
─ Hijo mío, esa no es la pregunta. La pregunta es: ¿qué opinan de sí mismos los homosexuales? Y la respuesta la da sus acciones en la vida diaria, lo mismo que la peluquera. Ahí tienes la respuesta...
─ Abuelo, ¿es malo hacer las cosas mal?
─ Hijo mío, en todo hay un orden. No se trata del juicio del otro, sino del juicio con que uno mismo se castiga.
─ Me lo puedes explicar, abuelo.
─ Claro, mira: cuando yo era joven, trabajé en una peluquería que la dueña no me pagaba con arreglo a lo que habíamos estipulado. Yo me quejaba y ella no me hacía caso. Las circunstancias laborales me obligaban a quedarme. Siempre que hacía la caja por las noches, faltaba algo de dinero. Ella pensaba que era yo el que le robaba y no me quitaba el ojo de encima. Estaba siempre intranquila. Como no podía cogerme, (porque no era yo quién robaba), pensó en rebajarme el sueldo aún más para compensar lo que ella pensaba que yo sustraía de la caja. Cuanto más me rebajaba el sueldo, más desconfiaba. Hasta que por fin, no pudo aguantar más la tensión y me echó, ¿lo ves?
─ Sí, lo veo. Abuelo, ¿es malo la homosexualidad?
─ Hijo mío, esa no es la pregunta. La pregunta es: ¿qué opinan de sí mismos los homosexuales? Y la respuesta la da sus acciones en la vida diaria, lo mismo que la peluquera. Ahí tienes la respuesta...
¡LEY DE QUÉEE!
− Estoy triste.
− Estoy triste.
− ¿Por qué?
− No creo en nada.
− Pues cree en tu idioma
− No, yo preferiría creer en Clint Eastwood. No hay cucaracha que se le escape cuando les escupe.
− La lengua es, ¿cómo te lo diría? La lengua es mi patria, mi madre, mi hogar, mis raíces, mi cultura, en fin, mi idioma lo es todo para mí ¡uf!
− Espero, que a la hora de declarar a Hacienda, te acuerdes de tu patria.
− ¡Vaya tontería! ¿Qué tiene eso que ver?...
− No creo en nada.
− Pues cree en tu idioma
− No, yo preferiría creer en Clint Eastwood. No hay cucaracha que se le escape cuando les escupe.
− La lengua es, ¿cómo te lo diría? La lengua es mi patria, mi madre, mi hogar, mis raíces, mi cultura, en fin, mi idioma lo es todo para mí ¡uf!
− Espero, que a la hora de declarar a Hacienda, te acuerdes de tu patria.
− ¡Vaya tontería! ¿Qué tiene eso que ver?...
¿DA
MIEDO LA VERDAD?
─ Señora, la veo pensativa.
─ Sí, estoy dormida.
─ Sí, dormida, pensativa, muerta... Sinónimos.
─ ¡Uy! No me asuste.
─ Solo asustando se despierta al que está dormido; pero, el miedo paraliza.
─ Señora, la veo pensativa.
─ Sí, estoy dormida.
─ Sí, dormida, pensativa, muerta... Sinónimos.
─ ¡Uy! No me asuste.
─ Solo asustando se despierta al que está dormido; pero, el miedo paraliza.
A DIEGO
MARTINEZ (científico)
Vamos a ver, Diego Martínez:
Está clarísimo qué es lo que quieres, hijo. Tú lo que verdaderamente pretendes es estar al lado de tu mamá y, echarle unos culos a la novia, ¿no es eso?
Ya está bien, ya está bien. Sin entrar en lo que hace España con sus cerebros, (que de eso ya me ocuparé en otra carta, si Dios quiere), tienes que aprender, Diego, una cosa mucho más importante que todo eso que estudias y que descubres. Se trata de descubrirte a ti mismo.
No juegues con nosotros hijo. Deja de patalear y considera el mundo como tu casa, ¿te acuerdas cuando estuviste estudiado en otros países con la beca Erasmus? Hubo en la historia de España otros hombres que nos dejaron lo mejor de su semen. Y, aquí estás tú, lloriqueando como una niña, porque no te patrocinan los culos de la novia... Por favor, deja de avergonzarnos más y, hazte hombre de una vez.
Por mucho que descubrieras, nunca harías más bien a la humanidad que descubriéndote a ti mismo, hermano. Sé que esto te va a escocer, pero quiero que sepas que lo que escuece, está próximo a curar.
Un saludo, y te deseo todo lo mejor que se le puede desear a alguien que podría salvar la vida de mi hijo en un futuro.
Siempre tuyo.
Está clarísimo qué es lo que quieres, hijo. Tú lo que verdaderamente pretendes es estar al lado de tu mamá y, echarle unos culos a la novia, ¿no es eso?
Ya está bien, ya está bien. Sin entrar en lo que hace España con sus cerebros, (que de eso ya me ocuparé en otra carta, si Dios quiere), tienes que aprender, Diego, una cosa mucho más importante que todo eso que estudias y que descubres. Se trata de descubrirte a ti mismo.
No juegues con nosotros hijo. Deja de patalear y considera el mundo como tu casa, ¿te acuerdas cuando estuviste estudiado en otros países con la beca Erasmus? Hubo en la historia de España otros hombres que nos dejaron lo mejor de su semen. Y, aquí estás tú, lloriqueando como una niña, porque no te patrocinan los culos de la novia... Por favor, deja de avergonzarnos más y, hazte hombre de una vez.
Por mucho que descubrieras, nunca harías más bien a la humanidad que descubriéndote a ti mismo, hermano. Sé que esto te va a escocer, pero quiero que sepas que lo que escuece, está próximo a curar.
Un saludo, y te deseo todo lo mejor que se le puede desear a alguien que podría salvar la vida de mi hijo en un futuro.
Siempre tuyo.
"GENTE ALIENADA"
− Papá, papá, ¿por qué es tan difícil leer en los hechos?
− ¿Qué te ha pasado, hijo?
− Mira papá: el otro día fui a un recital de poesía. Los asistentes, en su mayoría eran poetas y novelistas. Yo tenía algo nuevo que leer. Lo leí. Saludé y bajé del estrado. Subió una chica a leer y dijo:
− Gracias por habernos hecho reír...
Yo, le pedí de forma enérgica que se disculpara allí mismo. No lo hizo. En ese momento se formó una algarabía entre los asistentes. Salta el organizador del evento y dice:
− Ella no tiene por qué disculparse. Es la última vez que vienes.
A lo que yo contesté:
− Muchas gracias, ella me ha perdido el respeto.
El organizador arguye:
− Todos nos hemos reído...
− ¿Tú cómo interpretas este cuadro, papá?
− Pues, tal y como me lo has contado, hijo. Parece que la verdad la hace la cantidad, ¿verdad? ¿Te acuerdas de aquella historia de las moscas? Aquella que dice: “si cien mil moscas comen mierda, comámosla, estará buena”. Lo mejor es que no te juntes con esa gente, hijo. Son gente alienada.
− Papá, papá, ¿por qué es tan difícil leer en los hechos?
− ¿Qué te ha pasado, hijo?
− Mira papá: el otro día fui a un recital de poesía. Los asistentes, en su mayoría eran poetas y novelistas. Yo tenía algo nuevo que leer. Lo leí. Saludé y bajé del estrado. Subió una chica a leer y dijo:
− Gracias por habernos hecho reír...
Yo, le pedí de forma enérgica que se disculpara allí mismo. No lo hizo. En ese momento se formó una algarabía entre los asistentes. Salta el organizador del evento y dice:
− Ella no tiene por qué disculparse. Es la última vez que vienes.
A lo que yo contesté:
− Muchas gracias, ella me ha perdido el respeto.
El organizador arguye:
− Todos nos hemos reído...
− ¿Tú cómo interpretas este cuadro, papá?
− Pues, tal y como me lo has contado, hijo. Parece que la verdad la hace la cantidad, ¿verdad? ¿Te acuerdas de aquella historia de las moscas? Aquella que dice: “si cien mil moscas comen mierda, comámosla, estará buena”. Lo mejor es que no te juntes con esa gente, hijo. Son gente alienada.
"EL BURRITO"
Erase un burrito que alegremente volaba de aquí para allá, de allá para aquí. Uno que iba paseando por allí, al verlo por allá desde abajo, le dijo:
− ¡Eh, burrito! Que los burritos no vuelan.
Al caer el burrito en el detalle, se dijo:
− ¡Toma! Pero, si es cierto.
Entonces; cayó...
Erase un burrito que alegremente volaba de aquí para allá, de allá para aquí. Uno que iba paseando por allí, al verlo por allá desde abajo, le dijo:
− ¡Eh, burrito! Que los burritos no vuelan.
Al caer el burrito en el detalle, se dijo:
− ¡Toma! Pero, si es cierto.
Entonces; cayó...
EL ARTE DE LA ENVIDIA
− Papá,
¿escribir bien es un Don o un oficio?
− ¡Qué manía con querer saber el porqué de todas las cosas, hijo! Yo creo que el mundo no está preparado para responder a esa pregunta. No quieras saber, ¿Te gusta escribir? Sí, pues dale... No pares de leer y escribir, que lo que tenga que ser, será. Y sobre todo, no escuches consejos de gente encumbrada que gentilmente te hacen el favor de amputarte los caminos. La envidia se da mucho arte en dar consejos negativos, hijo. Vincent Van- Gogh no vendió un solo cuadro en vida, qué pérdida más grande para la humanidad si hubiera escuchado los compasivos consejos de la gente reconocida de aquel tiempo, ¿no crees? La historia nos enseña que no siempre los escritores reconocidos socialmente perduran en el tiempo. Sin embargo, aquellos que fueron marginados, desechados o que quizá no vendieron nada en vida; aquellos, en muchos casos, fueron los que sobrevivieron a la quema. Tú dale y dale con entusiasmo, con alegría hijo y verás maravillas manar de tus manos.
− ¡Qué manía con querer saber el porqué de todas las cosas, hijo! Yo creo que el mundo no está preparado para responder a esa pregunta. No quieras saber, ¿Te gusta escribir? Sí, pues dale... No pares de leer y escribir, que lo que tenga que ser, será. Y sobre todo, no escuches consejos de gente encumbrada que gentilmente te hacen el favor de amputarte los caminos. La envidia se da mucho arte en dar consejos negativos, hijo. Vincent Van- Gogh no vendió un solo cuadro en vida, qué pérdida más grande para la humanidad si hubiera escuchado los compasivos consejos de la gente reconocida de aquel tiempo, ¿no crees? La historia nos enseña que no siempre los escritores reconocidos socialmente perduran en el tiempo. Sin embargo, aquellos que fueron marginados, desechados o que quizá no vendieron nada en vida; aquellos, en muchos casos, fueron los que sobrevivieron a la quema. Tú dale y dale con entusiasmo, con alegría hijo y verás maravillas manar de tus manos.
− Sí papá, así lo haré.
"TU VUELTA A CASA"
− Papá, papá, ¿qué es el clientelismo?
− Es lo que hacen las asociaciones de vecinos, partidos políticos, la Casa de la Mujer, Sindicatos, Asociaciones Culturales en General… Estos grupos sociales necesitan clientes para tener espacios de poder para poder presionar al Gobierno. Cuantos más clientes, más presión pueden ejercer, y más provecho para ellos...
Imagina que yo estuviera ocupando un puesto de mucho poder, hijo. Y tú necesitaras trabajar. Imagina que un día me pides que te busque un trabajo dentro de mi organización. Imagina que yo tengo el poder para colocarte. Imagina que no lo hago porque soy un hombre honesto, ¿qué me dirás tú?
− Sí papá tienes razón en eso. Te diría: ¿si los demás lo hacen, tú porque no?... ¿Acaso no me quieres?
− Hijo, tal vez te perdiera, porque eres muy pequeño aún para comprender algunas cosas. Pero el papel del padre es ése. Si lo comprendes, bien, y si no, espero que algún día vuelvas a mí. Ten por seguro que prepararé la mejor mesa para celebrar tu vuelta a casa, hijo.
− No padre, nunca me perderás, ya verás cómo no…
− Papá, papá, ¿qué es el clientelismo?
− Es lo que hacen las asociaciones de vecinos, partidos políticos, la Casa de la Mujer, Sindicatos, Asociaciones Culturales en General… Estos grupos sociales necesitan clientes para tener espacios de poder para poder presionar al Gobierno. Cuantos más clientes, más presión pueden ejercer, y más provecho para ellos...
Imagina que yo estuviera ocupando un puesto de mucho poder, hijo. Y tú necesitaras trabajar. Imagina que un día me pides que te busque un trabajo dentro de mi organización. Imagina que yo tengo el poder para colocarte. Imagina que no lo hago porque soy un hombre honesto, ¿qué me dirás tú?
− Sí papá tienes razón en eso. Te diría: ¿si los demás lo hacen, tú porque no?... ¿Acaso no me quieres?
− Hijo, tal vez te perdiera, porque eres muy pequeño aún para comprender algunas cosas. Pero el papel del padre es ése. Si lo comprendes, bien, y si no, espero que algún día vuelvas a mí. Ten por seguro que prepararé la mejor mesa para celebrar tu vuelta a casa, hijo.
− No padre, nunca me perderás, ya verás cómo no…
−Ya veremos
"HABITACIÓN COMPARTIDA"
En una casa vive una familia con un hijo de 38 años: el chico está divorciado, llega a casa casi todos los días borracho, es violento, tiene asustados a sus padres, se levanta todos los días entre la una y las tres de la tarde, vive de lo que los padres le dan, tiene un hijo, vive con su madre. Un día, el padre reúne fuerzas y le dice:
Hijo, hace 6 años que no trabajas. Esto no puede seguir así. o sales a buscar trabajo o tendrás que irte de casa.
El hijo contesta:
−Como me eches de tu casa, te mataré.
Padre y madre lo hablan en privado, pero no llegan a un acuerdo. El padre no quiere denunciar a su hijo por amenazas y malos tratos. El padre, tiene miedo de tocar al hijo. La madre amenaza a su marido con el divorcio si echa a su hijo. El padre; harto de las amenazas por las dos partes, hace las maletas y se va a una habitación compartida.
En una casa vive una familia con un hijo de 38 años: el chico está divorciado, llega a casa casi todos los días borracho, es violento, tiene asustados a sus padres, se levanta todos los días entre la una y las tres de la tarde, vive de lo que los padres le dan, tiene un hijo, vive con su madre. Un día, el padre reúne fuerzas y le dice:
Hijo, hace 6 años que no trabajas. Esto no puede seguir así. o sales a buscar trabajo o tendrás que irte de casa.
El hijo contesta:
−Como me eches de tu casa, te mataré.
Padre y madre lo hablan en privado, pero no llegan a un acuerdo. El padre no quiere denunciar a su hijo por amenazas y malos tratos. El padre, tiene miedo de tocar al hijo. La madre amenaza a su marido con el divorcio si echa a su hijo. El padre; harto de las amenazas por las dos partes, hace las maletas y se va a una habitación compartida.
PAPÁ ¿TÚ QUIERES PUBLICAR Y VENDER?
− Papá, papá, ¿qué es la ignorancia?
−Hijo mío, la ignorancia es un poeta muy erudito, que no acepta lo nuevo y se ríe.
− Papá, ¿y por qué no acepta lo nuevo?
− Porque no hay base para juzgarlo.
− Papá, entonces, ¿por qué hay poetas más nombrados?
− Hijo mío, porque no paran de darse jaboncillo unos a otros. El deseo de medrar les puede tanto, que les sale callos en la lengua de tanto lamer...
− Papá, ¿eres consciente de lo que estás diciendo?
−Sí hijo mío, soy consciente. Si lo que digo es mentira, no pasará nada. Pero, si lo que digo es verdad, hay gente que se va a irritar mucho. Ese es el síntoma. Hay que ser valiente y decir la verdad, a pesar de las consecuencias.
−Papá, ¿tú quieres publicar y vender?...
− Papá, papá, ¿qué es la ignorancia?
−Hijo mío, la ignorancia es un poeta muy erudito, que no acepta lo nuevo y se ríe.
− Papá, ¿y por qué no acepta lo nuevo?
− Porque no hay base para juzgarlo.
− Papá, entonces, ¿por qué hay poetas más nombrados?
− Hijo mío, porque no paran de darse jaboncillo unos a otros. El deseo de medrar les puede tanto, que les sale callos en la lengua de tanto lamer...
− Papá, ¿eres consciente de lo que estás diciendo?
−Sí hijo mío, soy consciente. Si lo que digo es mentira, no pasará nada. Pero, si lo que digo es verdad, hay gente que se va a irritar mucho. Ese es el síntoma. Hay que ser valiente y decir la verdad, a pesar de las consecuencias.
−Papá, ¿tú quieres publicar y vender?...
"GRACIAS POR LA
LECCIÓN"
A una peluquería llega
un hombre con mucha prisa. El peluquero estaba a punto de cerrar. El hijo
pequeño hacía su primera comunión. El nuevo cliente le dice al barbero:
− Por favor, por favor. Córteme el pelo que tengo un compromiso muy importante.
− Señor, −le dice el peluquero−, son las dos. Mi hijo comulga a las tres. Si le corto el pelo, llegaré tarde.
− Por favor, será solo un momento, −vuelve a insistir el cliente−, tengo un compromiso muy importante, se lo ruego.
−Está bien, está bien, −cede el peluquero−, le corta el pelo al cliente. Llega tarde a la comunión. El cliente no vuelve a la peluquería nunca más.
Pasa un año, dos y tres. Un día se lo encuentra por la calle, y le dice el peluquero a ese cliente:
− Señor, ¿se acuerda de aquella vez que vino a la peluquería con tanta prisa?, −el cliente asiente−, llegué tarde a la comunión de mi hijo por usted. Usted nunca más volvió.
− Es que, no me gusta cómo cortó usted el pelo.
− ¡Ah! −le dice el peluquero−, gracias por la lección.
− Por favor, por favor. Córteme el pelo que tengo un compromiso muy importante.
− Señor, −le dice el peluquero−, son las dos. Mi hijo comulga a las tres. Si le corto el pelo, llegaré tarde.
− Por favor, será solo un momento, −vuelve a insistir el cliente−, tengo un compromiso muy importante, se lo ruego.
−Está bien, está bien, −cede el peluquero−, le corta el pelo al cliente. Llega tarde a la comunión. El cliente no vuelve a la peluquería nunca más.
Pasa un año, dos y tres. Un día se lo encuentra por la calle, y le dice el peluquero a ese cliente:
− Señor, ¿se acuerda de aquella vez que vino a la peluquería con tanta prisa?, −el cliente asiente−, llegué tarde a la comunión de mi hijo por usted. Usted nunca más volvió.
− Es que, no me gusta cómo cortó usted el pelo.
− ¡Ah! −le dice el peluquero−, gracias por la lección.
"EL GLOBO"
− Papá, papá, ¿qué es la suerte?
− La suerte, hijo, es un aire que sopla un globo. Colgando en su extremo inferior lleva una dirección. Durante600 Kilómetros surca
los cielos. Lo deja en un monte. Viene un cazador. Lo coge y escribe una carta
a la persona que lo soltó. La persona viene al pueblo. Se establece en él, y,
surge un camino...
− Papá, ¿quieres decir que no hay tal suerte?
− Quiero decir que la función del aire es hacer cambiar el curso del camino, o dejarlo caer, nada más...
− Papá, papá, ¿qué es la suerte?
− La suerte, hijo, es un aire que sopla un globo. Colgando en su extremo inferior lleva una dirección. Durante
− Papá, ¿quieres decir que no hay tal suerte?
− Quiero decir que la función del aire es hacer cambiar el curso del camino, o dejarlo caer, nada más...
"LO TENDRÉ EN
CUENTA"
− Papá, papá, ¿me das una peseta?
− ¿Para qué quieres una peseta?
− Para comprarme chuches. Anda papá, no seas rata.
− Nada hijo, te daré una peseta si la ahorras para comprarte un libro.
− Pero papá. El papá de Alfredito dice que antes, los hijos tenían a los padres, a pesar de que tenían menos `posibles y menos cultura. Y hoy, hay más de todo, y sin embargo, dejamos a nuestros mayores abandonados, cuando más nos necesitan.
− Bien hijo, puede que eso sea verdad, pero los padres queremos que nuestros hijos tengan buenas carreras, que se sitúen bien en la vida y que ganen mucho dinero.
− Sí papá, pero, ¿qué hay de la humanidad?
− ¡Va! De eso no se come, hijo.
− Bien papá. Cuando sea mayor, lo tendré en cuenta.
− Papá, papá, ¿me das una peseta?
− ¿Para qué quieres una peseta?
− Para comprarme chuches. Anda papá, no seas rata.
− Nada hijo, te daré una peseta si la ahorras para comprarte un libro.
− Pero papá. El papá de Alfredito dice que antes, los hijos tenían a los padres, a pesar de que tenían menos `posibles y menos cultura. Y hoy, hay más de todo, y sin embargo, dejamos a nuestros mayores abandonados, cuando más nos necesitan.
− Bien hijo, puede que eso sea verdad, pero los padres queremos que nuestros hijos tengan buenas carreras, que se sitúen bien en la vida y que ganen mucho dinero.
− Sí papá, pero, ¿qué hay de la humanidad?
− ¡Va! De eso no se come, hijo.
− Bien papá. Cuando sea mayor, lo tendré en cuenta.
"LA ALCANTARILLA"
− Papá, papá, peseta me se ha caído profundo una en alcantarilla lo de la.
− No, así no se dice, se dice así: “se me ha caído una peseta en lo profundo de la alcantarilla”.
− No papá, ahí no se me han caído. Ha sido en mi alcantarilla, no en la tuya...
− Papá, papá, peseta me se ha caído profundo una en alcantarilla lo de la.
− No, así no se dice, se dice así: “se me ha caído una peseta en lo profundo de la alcantarilla”.
− No papá, ahí no se me han caído. Ha sido en mi alcantarilla, no en la tuya...
"LA GUINDA"
− Abuelo, ¿qué es ser hombre?
− Hijo mío, ser hombre es aceptar...
−No entiendo abuelo.
−Cuando tengas mi edad y no te valgas por ti mismo, entonces lo comprenderás. Esa es la guinda hijo, esa es la guinda.
− Abuelo, ¿qué es ser hombre?
− Hijo mío, ser hombre es aceptar...
−No entiendo abuelo.
−Cuando tengas mi edad y no te valgas por ti mismo, entonces lo comprenderás. Esa es la guinda hijo, esa es la guinda.
HAMBRE"
─ Mamá, tengo hambre.
─ ¿Qué quieres de comer, hijo?
─ Dame de comer de tu pecho.
─ ¡Ay hijo, no! No que eres muy grande.
─ Es que, tengo miedo mamá...
─ ¿De qué tienes miedo, hijo? ¿De quién?
─ Mamá, tengo miedo de la vida.
─ ¡Ay hijo mío, hijo mío querido! No tengas miedo mi amor de la
vida. Confía en que estamos en las manos de Dios...
─ Pero, mamá, ¿cómo puedes decirme eso? ¿No ves que toda la comida
está contaminada? El ser humano es malo, mamá, ¿no lo entiendes?
─ Claro que lo comprendo, claro que lo comprendo, hijo. Comprendo
que no queda otra que confiar. Tú come de todo un poco hijo, que lo que contamina el cuerpo no entra por
la boca, sino lo que sale de ella.
─ No te entiendo mamá, ¿acaso me quieres mal? El ser humano es
malo, todo es mentira, mamá.
─ Puede que tengas razón, hijo. Pero tú también eres hombre, ¿vas a
desconfiar también de ti, de nosotros que somos tus padres y que también somos
humanos? ¿Crees que podrías vivir mucho tiempo sin apoyos? Hijo, si no crees en
nada, por lo menos confía en que tus padres te quieren y que buscan tu bien.
─ Pero mamá, si estáis divorciados papá y tú. Si no os podéis ni
ver. Si cada dos por tres me habláis mal el uno del otro. Ya no sé si ir a ver
a papá: a la cárcel, a casa de la abuela, al piso compartido o en la calle,
tirado como una colilla. Os habéis tirado mutuamente del pedestal donde yo os
tenía colocados. Y ahora no tengo un referente donde fijarme, me encuentro
vacío y desamparado, mamá.
─ Sí hijo mío querido, te entiendo, pero, ¿Qué puedo hacer ahora?
─ No lo sé mamá, no lo sé...
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