GRANEROS REBOSANTES DE ESPERANZA
He de confesar que me
aburre el fútbol. Pero, cuando juega España en los Mundiales, me gusta. Aunque
no me perdería un día de montaña por asistir a un partido televisado. También
he de confesar que me cansa el ciclismo. Pero, cuando Induráin estaba en su
apogeo, me gustaba verlo. Aunque tampoco me perdía un día de playa por
seguirlo. Sí que me gusta el tenis. Pero, solo cuando juega Nadal soy capaz de
perderme un día de playa o de montaña por disfrutar de su juego. He de decir
que estoy enfadado con nuestros representantes en el gobierno. Estoy harto de,
un día sí y otro también, escuchar en la televisión las corrupciones de
nuestros dirigentes. Y a veces siento tanta vergüenza que me cambiaría de
nacionalidad. Pero, cuando veo Nadal ganar, me reconcilia con España. Esta
última vez que ganó el Roland Garrós, cuando estaba el chaval allí, en lo alto
del podio. Viendo cómo izaban la bandera española y escuchando nuestro himno,
me sentí orgulloso de ser español y sentí orgullo de que Nadal fuera de aquí.
Entonces me dije: "¡Qué gran vasallo si tuviera buen señor". Acaso no
aprendemos de la historia. España ha dado grandes hombres a la humanidad en
todos los aspectos. Éstos, no pasaron a la historia por lo que quitaron, sino
por lo que dieron. Tienen que florecer esos hombres dormidos. Quedan primaveras
por venir. Quedan muchas cosechas que recoger de nuestros campos. Sembremos
esas semillas para que nuestros graneros estén rebosantes de esperanza...
¿MONARQUÍA
O REPÚBLICA?
Hay
dos preguntas que brillan más que el sol en estos momentos. Y son las
siguientes: "¿qué nos costaría una república? Y ¿qué sale más caro, la
república o la monarquía?". Yo no soy de Derechas. No soy de Izquierdas.
No soy del Centro. Ni tampoco soy monárquico. Por no ser, no soy ni de mi
mismo. Y lo digo abiertamente, no me fío de mí. Por eso, prefiero no ponerme
ante la prueba. Y por eso, estimo que se les puede compadecer a aquellos que
han corrido a ponerse al borde del precipicio sin considerar lo que estaba en
juego y lo que podían perder... Nada más y nada menos que el honor, que no es
poca cosa. Considero que antes de meterse uno en gastos, hay que saber qué es
lo que te va a costar, si tu economía te lo permite y las ventajas que ello te
aportará, creo que esto es de EGB. Los antiguos egipcios creían que cuando uno
moría iba en presencia de Osiris. Allí, en presencia del dios, te pesaban el
corazón. Si el valor de lo positivo que hiciste en la vida era superior a lo
negativo, entonces entrabas en el cielo. De lo contrario, ibas al infierno.
Pero no estamos en aquella época. El rey no ha muerto. Ni somos egipcios. De lo
que se trata, no es de hacer un juicio moral sobre el comportamiento del rey
sino de los intereses de los españoles. Que se ocupe Dios de los juicios
morales. La ley de los hombres de los juicios terrenales. Y España de lo
que más le interesa. Haciendo un juicio sereno y equilibrado de las
circunstancias. No vaya a ser que por huir de la sartén nos metamos en el fuego.
Por otra parte, quiero decir que a pesar del río de opiniones que hoy destila
la prensa, la única que pondrá las cosas en su sitio será la historia.
"QUIEN
CON NIÑOS SE ACUESTA..."
A veces, actuar
correctamente trae complicaciones si el otro es corto de entendederas, o no
quiere comprender. Resulta que en la Asociación de Separados de Aragón que está
en Zaragoza en donde soy socio, hace poco se extraviaron unas llaves. El dueño
las estuvo buscando como un loco por toda la Asociación y preguntando a la
gente por ellas, pero nada. Al llegar yo a mi casa esa noche, fui a coger mis
llaves para abrir la puerta y, al sacarlas, comprobé que aquellas no eran las
mías. Un sudor frío recorrió mi cuerpo. Pensé que alguien me las había echado
en el bolsillo. Repasé todos mis movimientos en la Asociación y comprobé que no
era posible que yo, descuidadamente, las hubiera cogido. En ese momento, se me
ocurrió ir personalmente a devolverlas pero era muy tarde y supuse que ya
estaría cerrada. He de decir que también se me ocurrió tirarlas a la basura, o
echarlas en el buzón, pero no, decidí que lo más correcto era ir en persona.
Esperé al día siguiente por la tarde que es cuando abren la Asociación y,
las devolví en mano en las oficinas. Cuando llegó el dueño de las llaves que, casualmente
es el tesorero, me llamó aparte y allí, entre el Presidente de la Asociación y
él me acusó de haberlas cogido y me faltaron al respeto dándome voces. Yo traté
de calmarles aduciendo que nadie coge unas llaves para robar y después las
devuelve personalmente al día siguiente. Y que yo creía que alguien me las
había echado al bolsillo para complicarme la vida. Pero no hubo manera de
hacerles entender. Total, la cosa terminó con el dedo índice del presidente
levantado advirtiéndome que tuviera cuidado. Después, cuando iba camino de casa
más que indignado, pensé que la próxima vez que me encontrara algo, iría
directamente a la basura fuera lo que fuera. Ahora mi miedo es que la persona
que me echó las llaves en el bolsillo lo intente otra vez con otro objeto más
contundente como pueda ser una cartera por ejemplo y, después avise a la
policía... Ya me lo decía mi madre, "quién con niños se acuesta, meado se
levanta".
PARAR
DE PENSAR ES DE NACIONALISTAS
Hasta
que no pensemos de forma global, el hambre no se acabará. Hasta que no pensemos
que todos somos importantes y que lo que hacemos en nuestro vivir diario,
cuenta para la buena marcha del mundo, seguirán las guerras azotando el
planeta. La polución contaminando nuestras vidas. El agujero de ozono haciéndose
cada día más grande; permitiendo que pasen los rayos solares que nos producen
cáncer de piel. Hasta que no nos entre en la cabeza que la tierra es nuestra
casa. Que así la debemos de cuidar, pues todo el mal que le hacemos nos
revierte duplicado. Hasta que no comprendamos que si un miembro de esa casa lo
pasa mal nos afecta a todos, el sufrimiento no cesará. No hay soluciones
locales, ni sirve de mucho la caridad. No puede ser que el listo se vaya de
rositas, dejando al otro empobrecido. Es fácil de imaginar lo que pasará cuando
un país le vende armas a otro. Es fácil de adivinar lo que ocurrirá cuando un
país le vende armamento a un dictador que mantiene oprimido a su pueblo. Es
fácil de comprender que si se le priva a un país de sus materias primas; de su
forma de vida, después se vean forzados a emigrar. Es difícil de comprender que
esos países que se enriquecieron con la venta de armas y con el saqueo de las
riquezas de los países del tercer mundo, se nieguen a recibir a las personas
que ellos mismos abocaron al desastre. No sirven de nada manipular la realidad
con argumentos proteccionistas, ¿quién se lo puede creer? No puede la mente
dejar de pensar, no nos podemos quedar con las consignas injustas que nos
quieren vender para proteger nuestra forma de vida. Moralmente no podemos
negarnos a recibir a esas personas porque nosotros somos cómplices de su
hambre. La verdad es que España, entre otros países, fabrica y vende material
bélico. Esta es una más de las contradicciones nacionalistas. Que solo triunfan
gracias a la inconsciencia. Gracias a que paramos de pensar, porque pensar,
sería ir en contra de nuestros intereses.
HABÍA UNA VEZ UN PUEBLO FELIZ
Había
una vez un pueblo que se llamaba España. Este pueblo tenía un clima
privilegiado. El sol vivía allí, sus montes eran verdes, muy verdes y lo
circundaba el mar. Kilómetros y kilómetros de playa hacían las delicias de
propios y extraños. A la par que aportaba grandes beneficios a la economía de
sus gentes. Los habitantes de este lugar eran gente brava, gente buena.
Cuando había que recoger la cosecha, se ayudaban unos a otros. Unos a otros se
echaban una mano en época de labranza, de pesca, o de lo que fuera. Siempre
había alguien que estaba dispuesto para echar un cable.... Si uno no tenía
tractor, otro le labraba el campo y a cambio, éste le ayudaba en otros
menesteres. En fin, que unos a otros se alentaban, se apoyaban, se daban ánimos
para continuar en la brecha. En época de sequía, todos se apretaban el
cinturón. Empezando por el alcalde y terminando por el de condición más
humilde. Quiero decir que, todos se bajaban el sueldo voluntariamente, o el
precio de lo que comerciaban. Esto lo hacían así para que la economía de
los menos pudientes no se tambaleara. Eran gente sabía. Sabían que nadie puede
estar bien, si hay uno que lo está pasando mal. Sus dirigentes, como es propio
de los líderes que lo son, daban ejemplo de austeridad, de honradez y
sacrificio en todo momento. Haciendo que sus paisanos siguiesen la estela de su
ejemplo. Eran una piña, gente modélica. Entre todos construyeron el pueblo.
Entre todos lo hacían todo. No había catástrofe ni crisis que pudiera con
ellos. Nadie era más que nadie, pues todos eran necesarios para que la vida se
sus pobladores fuera armoniosa. Nadie sobraba. Todos eran necesarios. Era un
pueblo feliz...
CHOLO, MI PERRO
Conocí a Cholo
en un bar. Cholo era un perro de raza indefinida. Tenía la mirada suplicante.
Su cuerpo, su pequeño cuerpo era blanco con manchas marrones y era todo un
temblor. Su dueño, al ver mi interés por él, me lo ofreció. Yo no me lo pensé
dos veces, le dije que sí inmediatamente. A partir de aquel día, mi vida
cambió a mejor. Un día, jugando con él se desmayó. Lo llevé a una clínica
Veterinaria y me dijeron que tenía el corazón demasiado grande para su caja
torácica. Me avisaron de que si no lo operaba, algún día podría morir en uno de
esos esfuerzos. Pero que también se les podía quedar en el quirógrafo. Lo
operamos y murió. Lloré amargamente su pérdida, me sentía responsable de la muerte
de Cholo. Nunca me habría imaginado que yo, que me tenía por un hombre duro, me
pudiese afectar la pérdida de un animal. Pero no podía controlarlo. Al cabo de
un tiempo, conseguí a través de una Asociación que se dedica a recoger perros
callejeros a Nani. Nani es una perra que cuando digo: "¡ala Zaragoza, ala
Zaragoza", se pone de pie y baila. La verdad es que en un principio me
costó aceptarla, porque echaba de menos a Cholo, pero ahora, no me puedo
imaginar la vida sin ella. Cuando regreso a casa por las noches, sé que Nani
estará esperándome en la puerta y, cuando entre, sé que dará saltos de alegría
alrededor de mí. Me paso todo el día pensando en mi perra. Nani es mi amada, mi
confidente, duerme a mis pies. Es mi compañera de juegos, mi acompañante en mis
paseos por el parque. Cuando estoy triste, viene a mí para consolarme. Con una
mirada nos comprendemos, con ella no hace falta hablar, con el silencio
mantenemos largas conversaciones y, siempre estamos de acuerdo... Cuando pienso
en lo feliz que me hace mi perra, no puedo comprender cómo alguien puede maltratar a estos seres
tan nobles.
EL SEMBRADOR DE VIENTOS
Dice la filosofía budista que toda acción tiene una reacción.
Dicen que las elecciones europeas las han ganado los enemigos de España. Dicen
que las han ganado los extremismos. Yo creo que no. Yo creo ni una cosa ni la
otra, yo creo que ellos han sido los receptores del fracaso del Gobierno. Yo
creo que las elecciones europeas las ha perdido la democracia gracias a la
escandalosa forma de actuar de nuestros representantes. Y como consecuencia de
esta pérdida de confianza, los votos fueron a parar a esas coaliciones que
alientan el separatismo, la xenofobia, etc. etc.., yo creo que lo que ha pasado
en estas elecciones no es más que un aviso, es el resultado del cansancio del
pueblo español ante tanta corrupción. Cuando en una casa uno de los dos padres
maltrata a los hijos, éstos se decantan por el que les trata mejor. Y en el
caso de que los dos los maltratasen, la justicia quitaría a los padres la
custodia de los mismos. ¿Quién culparía a los hijos por no querer a unos padres
que les maltrata? ¿Quién podría confiar en una justicia que no castiga a los
padres que maltratan a sus propios hijos? Que nadie se rasgue las vestiduras,
si en Europa se ha visto una escalada de los ultranacionalismos, quizá
deberíamos de felicitar a los que lo han provocado. Ahora solo falta esperar a
que surja el cabecilla con carisma que aglutine en su persona todas las
expectativas del pueblo. Todos los dictadores son hijos de las circunstancias
que los llamaron. ¡No aprenderemos nunca! Borges dijo que él era partidario del
gobierno de un dictador. Pero este dictador tenía que ser el mejor de los
hombres. Esperemos que si viene, sea así. Porque de lo contrario, si esto sigue
así, quién sabe lo que nos espera.
INCENTIVAR
LA IMAGINACIÓN EN LOS CENTROS EDUCATIVOS
Cuando
era pequeño, -¡ay, qué tiempos aquellos!-cuando era pequeño, los domingos nos
íbamos a la cama de mis padres, porque era mucho más grande, mis hermanos
pequeños y yo. Una vez allí, nos contábamos cuentos por turnos. Se trataba de
que quien parara, tenía que contarnos un cuento con dos personajes que en ese
mismo momento le decíamos los demás. Lo hacíamos sin preparar. En aquel momento
hilvanábamos cuentos uno detrás de otro sin saber muy bien lo que hacíamos.
Exactamente no recuerdo ninguno, aunque hubiese estado bien guardarlos. En fin,
lo que quiero decir es que, aquel juego infantil sin pretensiones de ningún
tipo, a mí me sirvió para atizar el fuego de la creatividad. Ahora escribo
cuentos, y aunque sé que me falta preparación en cuanto a técnica y otras
cosas, sin ella he ganado algún que otro concurso literario. En mi opinión, es
esto de lo que carece nuestro sistema educativo, de incentivar la creatividad.
No crean que escriba esto para vanagloriarme de mis logros. Escribo esto para
dar ideas. Y es que sería tan fácil subsanar esta carencia. Lo único que se
necesitaría es un papel y un boli y ¡ala! a dejar volar la imaginación. Por
supuesto que son necesarios los conocimientos. Los conocimientos son las
herramientas, pero la imaginación es la encargada de utilizarlas y es esto lo
que nos hace humanos. Creo que la genialidad tiene mucho que ver con esto que
he explicado. Los animales aprenden a sobrevivir jugando. Juguemos a inventar
historias mágicas, desorbitadas, futuristas... Juguemos a reinventar el mundo.
Juguemos a crear mundos justos, mundos compasivos, mundos en los que el fuerte
no se aproveche del débil, sino que le ayude a levantarse. Juguemos a imaginar.
25 DE MAYO, DÍA DEL FIAMBRE
Dicen
las estadísticas que, en período de elecciones, el consumo de embutido aumenta
considerablemente. Debido y gracias a este gracioso hecho, que tanto bien nos
hace, que tan metafórico es y que para tantos menesteres se presta, las
empresas del sector, ruegan encarecidamente al Gobierno actual que, para el
mantenimiento de los puestos de trabajo, si podría ser que cada mes hubiese
como mínimo cuatro elecciones o consultas, una a la semana. Y sobre todo, piden
a los señores consumidores que no se ciñan tan solo a meter en los sobres
electorales rodajas de chorizo sino que amplíen la demanda a otros embutidos
dado que tenemos unos estoks que atender, ¿podría ser? Sobre todo y a ser
posible, para esta temporada nos interesaría que se consumiera la txistorra
embuchada. Y así cada semana ir cambiando de fiambre. Doy de antemano mis más
calurosas gracias a los poderes fácticos, a las fuerzas vivas y a nuestros
queridos clientes por la comprensión y la confianza que muestran al atender
nuestras súplicas. Sin más, solo me queda pedirles a todos que siempre que
"haigan" elecciones, voten con embutidos "El cerdito
alegre". ¡Ea!
MÁS SERES HUMANOS Y
MENOS ROBOTS
Siento un poco de
vergüenza por lo que ha pasado con las obras del artista Gómez Ascaso de la
plaza España de Zaragoza. No nací en Aragón, pero eso no tiene importancia.
Siento por Aragón lo mismo que siento por cualquier parte del mundo. Mi patria
son las personas. Pero cuando oigo cosas así, me cuesta sobreponerme. No entiendo
la violencia gratuita. El vandalismo injustificado, inútil... Que destruye algo
hermoso que nos hace la vida más placentera. Opino que, no se puede juzgar a
toda la sociedad por lo que hicieron unos cuantos. Ni se puede juzgar a unos
cuantos por lo que hace toda sociedad. Cada uno es responsable de sus actos,
aun en el caso de que la ley y las costumbres lo permitan. Porque existe algo
que está por encima de la ley. Y ésta es la conciencia. Pienso que hemos
suspendido en esta asignatura, y conscientemente me meto en el grupo de los
cateados. No soy yo un modelo de rectitud a seguir, aunque lo intento. Por eso,
no darle importancia a las clases de religión o ética en el colegio, es un
error garrafal en mi modesta opinión. Los resultados de este, "todo
vale", son tan patentes, como escandalosas son los abusos de poder en
nuestro país. Decía el emperador Marco Aurelio que, no se le puede dar el poder
a quien lo desea, porque desearlo, es quererlo utilizar. Pienso que el hombre
sin conciencia, es un lobo para el hombre, y si además tiene poder, el daño es
muy superior. Sin embargo, a todo el mundo le gusta que le traten con amor.
Creo que estamos instalados en la paradoja gracias a la inconsciencia que nos
caracteriza. Como dijo Jesús en la Cruz: "Señor, perdónales porque no
saben lo que hacen". El problema es que; de las semillas de nuestras
injusticias, se recogen cosechas de personas sin corazón.
MIEDO A LO QUE HACEMOS Y NO A LA PALABRAS
Entre
otras, hay una palabra de la Biblia que tiene muy mala prensa. Es aramea.
Concretamente, estoy hablando de la palabra pecado. Su significado es: errar en
el blanco. Para mí hay dos tipos de errores o pecados: uno es el que se hace
sin saber, por accidente o cualquier otra eventualidad. Y el otro es el que se
comete a sabiendas de que está mal, con nocturnidad, con alevosía... Dice la
Biblia que este último tiene más delito y yo también lo creo así. Máxime,
cuando en la realización de este último caso, hayan colaborado un grupo de
personas, un país o incluso el mundo entero. Leo en la pg. 29 del HERALDO del
día 7 que las comunidades judías están satisfechas con la decisión que enmienda
"el error histórico" de su expulsión de España en 1492. Me pregunto
en qué apartado habría que colocar este pecado, o error. También me pregunto en
qué epígrafe habría que situar lo del aforamiento del Rey. Porque si él mismo
dijo en su discurso navideño que todos somos iguales ante la ley, no sé a qué
viene querer transgredir su propia palabra, ¿cómo se puede justificar? ¿Lo
apoyarán Las Cortes? ¡Ay! ¡Qué difícil es ser hombre! ¡Cuánto miedo tenemos de
llamar a cada cosa por su nombre, y qué poco temor a lo que hacemos! La verdad
es que, no sé a qué viene esa mala prensa de la palabra pecado. Pues, por lo
que parece, es un coladero.
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