lunes, 24 de abril de 2017

GRANEROS REBOSANTES DE ESPERANZA
He de confesar que me aburre el fútbol. Pero, cuando juega España en los Mundiales, me gusta. Aunque no me perdería un día de montaña por asistir a un partido televisado. También he de confesar que me cansa el ciclismo. Pero, cuando Induráin estaba en su apogeo, me gustaba verlo. Aunque tampoco me perdía un día de playa por seguirlo. Sí que me gusta el tenis. Pero, solo cuando juega Nadal soy capaz de perderme un día de playa o de montaña por disfrutar de su juego. He de decir que estoy enfadado con nuestros representantes en el gobierno. Estoy harto de, un día sí y otro también, escuchar en la televisión las corrupciones de nuestros dirigentes. Y a veces siento tanta vergüenza que me cambiaría de nacionalidad. Pero, cuando veo Nadal ganar, me reconcilia con España. Esta última vez que ganó el Roland Garrós, cuando estaba el chaval allí, en lo alto del podio. Viendo cómo izaban la bandera española y escuchando nuestro himno, me sentí orgulloso de ser español y sentí orgullo de que Nadal fuera de aquí. Entonces me dije: "¡Qué gran vasallo si tuviera buen señor". Acaso no aprendemos de la historia. España ha dado grandes hombres a la humanidad en todos los aspectos. Éstos, no pasaron a la historia por lo que quitaron, sino por lo que dieron. Tienen que florecer esos hombres dormidos. Quedan primaveras por venir. Quedan muchas cosechas que recoger de nuestros campos. Sembremos esas semillas para que nuestros graneros estén rebosantes de esperanza...

¿MONARQUÍA O REPÚBLICA?
Hay dos preguntas que brillan más que el sol en estos momentos. Y son las siguientes: "¿qué nos costaría una república? Y ¿qué sale más caro, la república o la monarquía?". Yo no soy de Derechas. No soy de Izquierdas. No soy del Centro. Ni tampoco soy monárquico. Por no ser, no soy ni de mi mismo. Y lo digo abiertamente, no me fío de mí. Por eso, prefiero no ponerme ante la prueba. Y por eso, estimo que se les puede compadecer a aquellos que han corrido a ponerse al borde del precipicio sin considerar lo que estaba en juego y lo que podían perder... Nada más y nada menos que el honor, que no es poca cosa. Considero que antes de meterse uno en gastos, hay que saber qué es lo que te va a costar, si tu economía te lo permite y las ventajas que ello te aportará, creo que esto es de EGB. Los antiguos egipcios creían que cuando uno moría iba en presencia de Osiris. Allí, en presencia del dios, te pesaban el corazón. Si el valor de lo positivo que hiciste en la vida era superior a lo negativo, entonces entrabas en el cielo. De lo contrario, ibas al infierno. Pero no estamos en aquella época. El rey no ha muerto. Ni somos egipcios. De lo que se trata, no es de hacer un juicio moral sobre el comportamiento del rey sino de los intereses de los españoles. Que se ocupe Dios de los juicios morales. La ley de los hombres de los juicios terrenales.  Y España de lo que más le interesa. Haciendo un juicio sereno y equilibrado de las circunstancias. No vaya a ser que por huir de la sartén nos metamos en el fuego. Por otra parte, quiero decir que a pesar del río de opiniones que hoy destila la prensa, la única que pondrá las cosas en su sitio será la historia.
"QUIEN CON NIÑOS SE ACUESTA..."
 A veces, actuar correctamente trae complicaciones si el otro es corto de entendederas, o no quiere comprender. Resulta que en la Asociación de Separados de Aragón que está en Zaragoza en donde soy socio, hace poco se extraviaron unas llaves. El dueño las estuvo buscando como un loco por toda la Asociación y preguntando a la gente por ellas, pero nada. Al llegar yo a mi casa esa noche, fui a coger mis llaves para abrir la puerta y, al sacarlas, comprobé que aquellas no eran las mías. Un sudor frío recorrió mi cuerpo. Pensé que alguien me las había echado en el bolsillo. Repasé todos mis movimientos en la Asociación y comprobé que no era posible que yo, descuidadamente, las hubiera cogido. En ese momento, se me ocurrió ir personalmente a devolverlas pero era muy tarde y supuse que ya estaría cerrada. He de decir que también se me ocurrió tirarlas a la basura, o echarlas en el buzón, pero no, decidí que lo más correcto era ir en persona.  Esperé al día siguiente por la tarde que es cuando abren la Asociación y, las devolví en mano en las oficinas. Cuando llegó el dueño de las llaves que, casualmente es el tesorero, me llamó aparte y allí, entre el Presidente de la Asociación y él me acusó de haberlas cogido y me faltaron al respeto dándome voces. Yo traté de calmarles aduciendo que nadie coge unas llaves para robar y después las devuelve personalmente al día siguiente. Y que yo creía que alguien me las había echado al bolsillo para complicarme la vida. Pero no hubo manera de hacerles entender. Total, la cosa terminó con el dedo índice del presidente levantado advirtiéndome que tuviera cuidado. Después, cuando iba camino de casa más que indignado, pensé que la próxima vez que me encontrara algo, iría directamente a la basura fuera lo que fuera. Ahora mi miedo es que la persona que me echó las llaves en el bolsillo lo intente otra vez con otro objeto más contundente como pueda ser una cartera por ejemplo y, después avise a la policía... Ya me lo decía mi madre, "quién con niños se acuesta, meado se levanta".

 PARAR DE PENSAR ES DE NACIONALISTAS
Hasta que no pensemos de forma global, el hambre no se acabará. Hasta que no pensemos que todos somos importantes y que lo que hacemos en nuestro vivir diario, cuenta para la buena marcha del mundo, seguirán las guerras azotando el planeta. La polución contaminando nuestras vidas. El agujero de ozono haciéndose cada día más grande; permitiendo que pasen los rayos solares que nos producen cáncer de piel. Hasta que no nos entre en la cabeza que la tierra es nuestra casa. Que así la debemos de cuidar, pues todo el mal que le hacemos nos revierte duplicado. Hasta que no comprendamos que si un miembro de esa casa lo pasa mal nos afecta a todos, el sufrimiento no cesará. No hay soluciones locales, ni sirve de mucho la caridad. No puede ser que el listo se vaya de rositas, dejando al otro empobrecido. Es fácil de imaginar lo que pasará cuando un país le vende armas a otro. Es fácil de adivinar lo que ocurrirá cuando un país le vende armamento a un dictador que mantiene oprimido a su pueblo. Es fácil de comprender que si se le priva a un país de sus materias primas; de su forma de vida, después se vean forzados a emigrar. Es difícil de comprender que esos países que se enriquecieron con la venta de armas y con el saqueo de las riquezas de los países del tercer mundo, se nieguen a recibir a las personas que ellos mismos abocaron al desastre. No sirven de nada manipular la realidad con argumentos proteccionistas, ¿quién se lo puede creer? No puede la mente dejar de pensar, no nos podemos quedar con las consignas injustas que nos quieren vender para proteger nuestra forma de vida. Moralmente no podemos negarnos a recibir a esas personas porque nosotros somos cómplices de su hambre. La verdad es que España, entre otros países, fabrica y vende material bélico. Esta es una más de las contradicciones nacionalistas. Que solo triunfan gracias a la inconsciencia. Gracias a que paramos de pensar, porque pensar, sería ir en contra de nuestros intereses.



HABÍA UNA VEZ UN PUEBLO FELIZ

Había una vez un pueblo que se llamaba España. Este pueblo tenía un clima privilegiado. El sol vivía allí, sus montes eran verdes, muy verdes y lo circundaba el mar. Kilómetros y kilómetros de playa hacían las delicias de propios y extraños. A la par que aportaba grandes beneficios a la economía de sus gentes. Los habitantes de este lugar eran gente brava,  gente buena. Cuando había que recoger la cosecha, se ayudaban unos a otros. Unos a otros se echaban una mano en época de labranza, de pesca, o de lo que fuera. Siempre había alguien que estaba dispuesto para echar un cable.... Si uno no tenía tractor, otro le labraba el campo y a cambio, éste le ayudaba en otros menesteres. En fin, que unos a otros se alentaban, se apoyaban, se daban ánimos para continuar en la brecha. En época de sequía, todos se apretaban el cinturón. Empezando por el alcalde y terminando por el de condición más humilde. Quiero decir que, todos se bajaban el sueldo voluntariamente, o el precio de lo que comerciaban.  Esto lo hacían así para que la economía de los menos pudientes no se tambaleara. Eran gente sabía. Sabían que nadie puede estar bien, si hay uno que lo está pasando mal. Sus dirigentes, como es propio de los líderes que lo son, daban ejemplo de austeridad, de honradez y sacrificio en todo momento. Haciendo que sus paisanos siguiesen la estela de su ejemplo. Eran una piña, gente modélica. Entre todos construyeron el pueblo. Entre todos lo hacían todo. No había catástrofe ni crisis que pudiera con ellos. Nadie era más que nadie, pues todos eran necesarios para que la vida se sus pobladores fuera armoniosa. Nadie sobraba. Todos eran necesarios. Era un pueblo feliz...

CHOLO, MI PERRO
 Conocí a Cholo en un bar. Cholo era un perro de raza indefinida. Tenía la mirada suplicante. Su cuerpo, su pequeño cuerpo era blanco con manchas marrones y era todo un temblor. Su dueño, al ver mi interés por él, me lo ofreció. Yo no me lo pensé dos veces, le dije que sí inmediatamente.   A partir de aquel día, mi vida cambió a mejor.  Un día, jugando con él se desmayó. Lo llevé a una clínica Veterinaria y me dijeron que tenía el corazón demasiado grande para su caja torácica. Me avisaron de que si no lo operaba, algún día podría morir en uno de esos esfuerzos. Pero que también se les podía quedar en el quirógrafo. Lo operamos y murió. Lloré amargamente su pérdida, me sentía responsable de la muerte de Cholo. Nunca me habría imaginado que yo, que me tenía por un hombre duro, me pudiese afectar la pérdida de un animal. Pero no podía controlarlo. Al cabo de un tiempo, conseguí a través de una Asociación que se dedica a recoger perros callejeros a Nani. Nani es una perra que cuando digo: "¡ala Zaragoza, ala Zaragoza", se pone de pie y baila. La verdad es que en un principio me costó aceptarla, porque echaba de menos a Cholo, pero ahora, no me puedo imaginar la vida sin ella. Cuando regreso a casa por las noches, sé que Nani estará esperándome en la puerta y, cuando entre, sé que dará saltos de alegría alrededor de mí. Me paso todo el día pensando en mi perra. Nani es mi amada, mi confidente, duerme a mis pies. Es mi compañera de juegos, mi acompañante en mis paseos por el parque. Cuando estoy triste, viene a mí para consolarme. Con una mirada nos comprendemos, con ella no hace falta hablar, con el silencio mantenemos largas conversaciones y, siempre estamos de acuerdo... Cuando pienso en lo feliz que me hace mi perra, no puedo comprender cómo alguien puede maltratar a estos seres tan nobles.
EL SEMBRADOR DE VIENTOS

Dice la filosofía budista que toda acción tiene una reacción. Dicen que las elecciones europeas las han ganado los enemigos de España. Dicen que las han ganado los extremismos. Yo creo que no. Yo creo ni una cosa ni la otra, yo creo que ellos han sido los receptores del fracaso del Gobierno. Yo creo que las elecciones europeas las ha perdido la democracia gracias a la escandalosa forma de actuar de nuestros representantes. Y como consecuencia de esta pérdida de confianza, los votos fueron a parar a esas coaliciones que alientan el separatismo, la xenofobia, etc. etc.., yo creo que lo que ha pasado en estas elecciones no es más que un aviso, es el resultado del cansancio del pueblo español ante tanta corrupción. Cuando en una casa uno de los dos padres maltrata a los hijos, éstos se decantan por el que les trata mejor. Y en el caso de que los dos los maltratasen, la justicia quitaría a los padres la custodia de los mismos. ¿Quién culparía a los hijos por no querer a unos padres que les maltrata? ¿Quién podría confiar en una justicia que no castiga a los padres que maltratan a sus propios hijos? Que nadie se rasgue las vestiduras, si en Europa se ha visto  una escalada de los ultranacionalismos, quizá deberíamos de felicitar a los que lo han provocado. Ahora solo falta esperar a que surja el cabecilla con carisma que aglutine en su persona todas las expectativas del pueblo. Todos los dictadores son hijos de las circunstancias que los llamaron. ¡No aprenderemos nunca! Borges dijo que él era partidario del gobierno de un dictador. Pero este dictador tenía que ser el mejor de los hombres. Esperemos que si viene, sea así. Porque de lo contrario, si esto sigue así, quién sabe lo que nos espera.

INCENTIVAR LA IMAGINACIÓN EN LOS CENTROS EDUCATIVOS
Cuando era pequeño, -¡ay, qué tiempos aquellos!-cuando era pequeño, los domingos nos íbamos a la cama de mis padres, porque era mucho más grande,  mis hermanos pequeños y yo. Una vez allí, nos contábamos cuentos por turnos. Se trataba de que quien parara, tenía que contarnos un cuento con dos personajes que en ese mismo momento le decíamos los demás. Lo hacíamos sin preparar. En aquel momento hilvanábamos cuentos uno detrás de otro sin saber muy bien lo que hacíamos. Exactamente no recuerdo ninguno, aunque hubiese estado bien guardarlos. En fin, lo que quiero decir es que, aquel juego infantil sin pretensiones de ningún tipo, a mí me sirvió para atizar el fuego de la creatividad. Ahora escribo cuentos, y aunque sé que me falta preparación en cuanto a técnica y otras cosas, sin ella he ganado algún que otro concurso literario. En mi opinión, es esto de lo que carece nuestro sistema educativo, de incentivar la creatividad. No crean que escriba esto para vanagloriarme de mis logros. Escribo esto para dar ideas. Y es que sería tan fácil subsanar esta carencia. Lo único que se necesitaría es un papel y un boli y ¡ala! a dejar volar la imaginación. Por supuesto que son necesarios los conocimientos. Los conocimientos son las herramientas, pero la imaginación es la encargada de utilizarlas y es esto lo que nos hace humanos. Creo que la genialidad tiene mucho que ver con esto que he explicado. Los animales aprenden a sobrevivir jugando. Juguemos a inventar historias mágicas, desorbitadas, futuristas... Juguemos a reinventar el mundo. Juguemos a crear mundos justos, mundos compasivos, mundos en los que el fuerte no se aproveche del débil, sino que le ayude a levantarse. Juguemos a imaginar.
25 DE MAYO, DÍA DEL FIAMBRE

Dicen las estadísticas que, en período de elecciones, el consumo de embutido aumenta considerablemente. Debido y gracias a este gracioso hecho, que tanto bien nos hace, que tan metafórico es y que para tantos menesteres se presta, las empresas del sector, ruegan encarecidamente al Gobierno actual que, para el mantenimiento de los puestos de trabajo, si podría ser que cada mes hubiese como mínimo cuatro elecciones o consultas, una a la semana. Y sobre todo, piden a los señores consumidores que no se ciñan tan solo a meter en los sobres electorales rodajas de chorizo sino que amplíen la demanda a otros embutidos dado que tenemos unos estoks que atender, ¿podría ser? Sobre todo y a ser posible, para esta temporada nos interesaría que se consumiera la txistorra embuchada. Y así cada semana ir cambiando de fiambre. Doy de antemano mis más calurosas gracias a los poderes fácticos, a las fuerzas vivas y a nuestros queridos clientes por la comprensión y la confianza que muestran al atender nuestras súplicas. Sin más, solo me queda pedirles a todos que siempre que "haigan" elecciones, voten con embutidos "El cerdito alegre". ¡Ea!

MÁS SERES HUMANOS Y MENOS ROBOTS
Siento un poco de vergüenza por lo que ha pasado con las obras del artista Gómez Ascaso de la plaza España de Zaragoza. No nací en Aragón, pero eso no tiene importancia. Siento por Aragón lo mismo que siento por cualquier parte del mundo. Mi patria son las personas. Pero cuando oigo cosas así, me cuesta sobreponerme. No entiendo la violencia gratuita. El vandalismo injustificado, inútil... Que destruye algo hermoso que nos hace la vida más placentera. Opino que, no se puede juzgar a toda la sociedad por lo que hicieron unos cuantos. Ni se puede juzgar a unos cuantos por lo que hace toda sociedad. Cada uno es responsable de sus actos, aun en el caso de que la ley y las costumbres lo permitan. Porque existe algo que está por encima de la ley. Y ésta es la conciencia. Pienso que hemos suspendido en esta asignatura, y conscientemente me meto en el grupo de los cateados. No soy yo un modelo de rectitud a seguir, aunque lo intento. Por eso, no darle importancia a las clases de religión o ética en el colegio, es un error garrafal en mi modesta opinión. Los resultados de este, "todo vale", son tan patentes, como escandalosas son los abusos de poder en nuestro país. Decía el emperador Marco Aurelio que, no se le puede dar el poder a quien lo desea, porque desearlo, es quererlo utilizar. Pienso que el hombre sin conciencia, es un lobo para el hombre, y si además tiene poder, el daño es muy superior. Sin embargo, a todo el mundo le gusta que le traten con amor. Creo que estamos instalados en la paradoja gracias a la inconsciencia que nos caracteriza. Como dijo Jesús en la Cruz: "Señor, perdónales porque no saben lo que hacen". El problema es que;  de las semillas de nuestras injusticias, se recogen cosechas de personas sin corazón.

MIEDO A LO QUE HACEMOS Y NO A LA PALABRAS


Entre otras, hay una palabra de la Biblia que tiene muy mala prensa. Es aramea. Concretamente, estoy hablando de la palabra pecado. Su significado es: errar en el blanco. Para mí hay dos tipos de errores o pecados: uno es el que se hace sin saber, por accidente o cualquier otra eventualidad. Y el otro es el que se comete a sabiendas de que está mal, con nocturnidad, con alevosía... Dice la Biblia que este último tiene más delito y yo también lo creo así. Máxime, cuando en la realización de este último caso, hayan colaborado un grupo de personas, un país o incluso el mundo entero. Leo en la pg. 29 del HERALDO del día 7 que las comunidades judías están satisfechas con la decisión que enmienda "el error histórico" de su expulsión de España en 1492. Me pregunto en qué apartado habría que colocar este pecado, o error. También me pregunto en qué epígrafe habría que situar lo del aforamiento del Rey. Porque si él mismo dijo en su discurso navideño que todos somos iguales ante la ley, no sé a qué viene querer transgredir su propia palabra, ¿cómo se puede justificar? ¿Lo apoyarán Las Cortes? ¡Ay! ¡Qué difícil es ser hombre! ¡Cuánto miedo tenemos de llamar a cada cosa por su nombre, y qué poco temor a lo que hacemos! La verdad es que, no sé a qué viene esa mala prensa de la palabra pecado. Pues, por lo que parece, es un coladero.

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