CARTA DE AMOR DE UN POETA MAPUCHE A SU PUEBLO
”¡Marichiweu! (cien veces venceremos). Mientras escribo estas líneas, pienso en ti. Pienso en todos los que formarán el ejército que aún no hemos configurado. Y en medio de esa promesa revolucionaria, pienso en mí. No es la primera vez que escribo versos, ni amo hoy por primera vez. No vienen mis pies limpios levantando la estatura que amas, ni están vacías las manos que aprisionan tu cara interrogante. Mi cuerpo está lleno de heridas y mi boca ardiendo aún de otros besos y de mil sonrisas. No he vivido un siglo sino mil; toda la historia me ha llevado ante tus ojos. La ternura que reflejas cuando te amo, cuando construyo la distancia que te unirá a otro nivel con tus compañeros, no nació sino como el rocío aparece de pronto una mañana: imperceptible, trémulo, sorpresivo... Pero es la humedad condensada de todas las aguas, de todos los ríos, los mares las cascadas y las lágrimas. No amo tus ojos tiernos sino porque veo en ellos la soledad que se diluye, el dolor que se supera, el temor que se doblega. No amo tu cuerpo sino porque reconozco en él una limitación vencida. No lo amo donde está, sino donde estará. Cuando no le basten los escasos centímetros que nos unen y separan y quiera poner entre nosotros toda la tierra, todas las luchas, todas las huellas, toda la historia. Y quiero, deseo, amo, ansío, necesito ver lo que muestras, pueblo mapuche..." Me ha emocionado esta prosa poética de Carlos Sepulvedá, y con su permiso, quiero compartirlo con todos vosotros.
”¡Marichiweu! (cien veces venceremos). Mientras escribo estas líneas, pienso en ti. Pienso en todos los que formarán el ejército que aún no hemos configurado. Y en medio de esa promesa revolucionaria, pienso en mí. No es la primera vez que escribo versos, ni amo hoy por primera vez. No vienen mis pies limpios levantando la estatura que amas, ni están vacías las manos que aprisionan tu cara interrogante. Mi cuerpo está lleno de heridas y mi boca ardiendo aún de otros besos y de mil sonrisas. No he vivido un siglo sino mil; toda la historia me ha llevado ante tus ojos. La ternura que reflejas cuando te amo, cuando construyo la distancia que te unirá a otro nivel con tus compañeros, no nació sino como el rocío aparece de pronto una mañana: imperceptible, trémulo, sorpresivo... Pero es la humedad condensada de todas las aguas, de todos los ríos, los mares las cascadas y las lágrimas. No amo tus ojos tiernos sino porque veo en ellos la soledad que se diluye, el dolor que se supera, el temor que se doblega. No amo tu cuerpo sino porque reconozco en él una limitación vencida. No lo amo donde está, sino donde estará. Cuando no le basten los escasos centímetros que nos unen y separan y quiera poner entre nosotros toda la tierra, todas las luchas, todas las huellas, toda la historia. Y quiero, deseo, amo, ansío, necesito ver lo que muestras, pueblo mapuche..." Me ha emocionado esta prosa poética de Carlos Sepulvedá, y con su permiso, quiero compartirlo con todos vosotros.
NO HAY CONOCIMIENTO SIN HOSPITALIDAD
Del libro “Un velero bergantín”, De Luis García Montero:”El poeta nace y se hace. Un buen actor, músico, poeta…, no es el que siente, sino el que hace sentir a los demás, el que hace que el lector sienta su propio amor o se sumerja en él. El oficio poético no se caracteriza por sentir, sino por crear efectos. La poesía es un ejercicio de conciencia, no se trata solo de mirar, sino de verse mirando. Los peligros de la poesía son: el patetismo y la cursilería. Bajo un cursi hay un hipócrita, un cobarde, alguien incompatible con la música de la verdad. La verdad no es punto de partida, sino de llegada: uno llega a ser dueño de sus propias opiniones después de un examen de los argumentos. No es verdad que en poesía sea lo mismo el fondo que la forma.La poesía radicaliza la dimensión moral que tiene el arte. La temperatura del hecho poético es la admiración. El texto literario siempre habla de mí y de los otros. Escribir es leer. Escribir es amar. Solo haciéndonos un poco extranjeros de nosotros mismos podemos recibir bien a los que llegan de fuera. La conciencia no es un balneario de lujo, sino una pensión de frontera. Buscar las palabras, en la literatura o en la enseñanza, representa un acto un acto de hospitalidad. Pero es también un acto de conocimiento propio. No hay conocimiento sin hospitalidad. Hemos de comprender como niños lo que pretendemos que los niños comprendan. Es el niño, en parte, el que hace al maestro.“ Como a mí me gustaron estas reflexiones, he pensado que a ti también te gustarían.
Del libro “Un velero bergantín”, De Luis García Montero:”El poeta nace y se hace. Un buen actor, músico, poeta…, no es el que siente, sino el que hace sentir a los demás, el que hace que el lector sienta su propio amor o se sumerja en él. El oficio poético no se caracteriza por sentir, sino por crear efectos. La poesía es un ejercicio de conciencia, no se trata solo de mirar, sino de verse mirando. Los peligros de la poesía son: el patetismo y la cursilería. Bajo un cursi hay un hipócrita, un cobarde, alguien incompatible con la música de la verdad. La verdad no es punto de partida, sino de llegada: uno llega a ser dueño de sus propias opiniones después de un examen de los argumentos. No es verdad que en poesía sea lo mismo el fondo que la forma.La poesía radicaliza la dimensión moral que tiene el arte. La temperatura del hecho poético es la admiración. El texto literario siempre habla de mí y de los otros. Escribir es leer. Escribir es amar. Solo haciéndonos un poco extranjeros de nosotros mismos podemos recibir bien a los que llegan de fuera. La conciencia no es un balneario de lujo, sino una pensión de frontera. Buscar las palabras, en la literatura o en la enseñanza, representa un acto un acto de hospitalidad. Pero es también un acto de conocimiento propio. No hay conocimiento sin hospitalidad. Hemos de comprender como niños lo que pretendemos que los niños comprendan. Es el niño, en parte, el que hace al maestro.“ Como a mí me gustaron estas reflexiones, he pensado que a ti también te gustarían.
ODISEA EN ALCAINE Y OBÓN
Tras pertrecharnos abigarradamente y comernos una magdalena con
propiedades misteriosas, gentileza de la casa, salimos con los dientes
apretados dispuestos a comernos el mundo. Los gladiadores (nosotros), pudimos
optar entre dos torneos:una corto y otro largo. En primer lugar, debíamos batir
al monstruo Radón rodeándolo por la espalda. El desafío corto era de 9,5
kilómetros ¡puf! Los osados que elegimos el lid largo, tuvimos que recorrer los
21 kilómetros ¡ahí es na! Los primeros 5,5
kilómetros, hasta el territorio de La Coquinera, el desafío largo coincidía son
la justa corta. Seguimos con la ciclopea reyerta por el Subidor hasta el
Regallo, en donde habían dispuesto el segundo aprovisionamiento. Y otro en Obón
donde disfrutamos de unas revitalizantes migas con chorizo bajo el amparo de
árboles llorones en el albergue La Marisica. Después de reparar fuerzas, de
nuevo, en la Coquinera, llegamos a Alcaine exhaustos pero satisfechos del sin
par combate. Más tarde, nos coronaron con laureles y nos gratificaron con unos
resucitantes espaguetis a la boloñesa y estofado de ternera. En fin, que se
notaba la profesionalidad de los organizadores en coordinar este tipo de
epopeyas...
El Servicio Comarcal de deporte y turismo de la Comarca de las Cuencas Mineras, realizó el 8 de abril una jornada senderista K-Mina, esta vez el tramo elegido del GR-262 fue el que une Alcaine con Obón, siguiendo el curso del río Martín. Fueron188 guerreros los que se dieron cita en la plaza del pueblo a las 9 de la mañana.
El Servicio Comarcal de deporte y turismo de la Comarca de las Cuencas Mineras, realizó el 8 de abril una jornada senderista K-Mina, esta vez el tramo elegido del GR-262 fue el que une Alcaine con Obón, siguiendo el curso del río Martín. Fueron188 guerreros los que se dieron cita en la plaza del pueblo a las 9 de la mañana.
ASALTO AL CASTILLO MAYOR
Y mientras galopábamos a lomos del viento, navegaban a toda vela en mi mente los recuerdos: “Era domingo aquel día. No había temor, solo milanos en el cielo. Estábamos a las afueras de Puértolas (Huesca). Infaustos cíclopes nos confundían. Aproamos el sendero que conducía al Castillo Mayor, el terrible... Después de una titánica refriega con los infecundos matorrales, amerizamos en el tenebroso prado del Cura. Más arriba, donde la serenidad pierde su esencia en los llanos de la alcazaba, se congregaron una manifestación de cíclopes para vilipendiarnos con acciones vituperables… En fin, proseguimos con nuestro rumbo: asaltar la fortaleza y liberar a la doncella del Sobrarbe. Atacamos por la derecha del coloso, atravesando un amplio campo frente al fortín para encaramarnos a la grupa de la bestia por la cara Este. Trepamos por su nívea cresta hasta fondear en el vértice y una vez allí, le cercenamos el gaznate de un solo tajo. Rescatamos a la virtuosa muchacha y, como siempre: nos hicimos la tipica foto con la vil sabandija bajo nuestras botas, los desventurados colosos como telón de fondo y una sonrisa oblicua en nuestra boca.” Al arribar a Escalona, anclamos nuestro bajel en una posada y brindamos con cuatro jarras de hidromiel por la estrella Polar y la diosa Fortuna.
Y mientras galopábamos a lomos del viento, navegaban a toda vela en mi mente los recuerdos: “Era domingo aquel día. No había temor, solo milanos en el cielo. Estábamos a las afueras de Puértolas (Huesca). Infaustos cíclopes nos confundían. Aproamos el sendero que conducía al Castillo Mayor, el terrible... Después de una titánica refriega con los infecundos matorrales, amerizamos en el tenebroso prado del Cura. Más arriba, donde la serenidad pierde su esencia en los llanos de la alcazaba, se congregaron una manifestación de cíclopes para vilipendiarnos con acciones vituperables… En fin, proseguimos con nuestro rumbo: asaltar la fortaleza y liberar a la doncella del Sobrarbe. Atacamos por la derecha del coloso, atravesando un amplio campo frente al fortín para encaramarnos a la grupa de la bestia por la cara Este. Trepamos por su nívea cresta hasta fondear en el vértice y una vez allí, le cercenamos el gaznate de un solo tajo. Rescatamos a la virtuosa muchacha y, como siempre: nos hicimos la tipica foto con la vil sabandija bajo nuestras botas, los desventurados colosos como telón de fondo y una sonrisa oblicua en nuestra boca.” Al arribar a Escalona, anclamos nuestro bajel en una posada y brindamos con cuatro jarras de hidromiel por la estrella Polar y la diosa Fortuna.
¿TODOS SOMOS IDIOTAS?
De libro “Las experiencias del
deseo”, de Jesús Ferrero (Premio Anagrama de Ensayo):”En la antigüedad sabían
que con astucia se podían ganar ciudades como Troya, pero con la idiotez era
posible perderlas. Al principio el concepto idiotez estaba vinculado a la idea
de particular, privado y, por derivación, más tarde pasó a significar “el que
se cree muy especial.” Esto es una forma de narcisismo en la que además de
adorar nuestro cuerpo y nuestro yo, adoramos lo que hay en nosotros de
especial, incluidos nuestros defectos. Por eso decía que la idiotez atañía a
todos por igual, pues cabe pensar que todos sentimos, en lo más profundo de
nuestro ser, que somos especiales, que tenemos algo único que desaparecerá con
la muerte. Hay épocas en las que somos más propensos a la idiotez. El niño se
cree un seductor y empieza a ensayar ante sus padres actitudes de una estupidez
alarmante. En muchas ocasiones, esta va acompañada de autosuficiencia y la
autocomplacencia. La autosuficiencia es un estado de embriaguez del ego que
termina derivando, en su estado álgido, en autocomplacencia. Y de aquí a la
vanidad, que sería su grado histérico. Es el momento en el que conquistamos la
fatuidad. Y de esta, al despilfarro, que es la forma más aguda y delirante de
la esplendidez. En la comedia humana es normal seguir la danza del egoísmo, la
egolatría, la idiotez y la vanidad. No en vano, muchas de nuestras ceremonias
sociales, están concebidas para desplegar las plumas del narcisismo.” Quiero
compartir este clarividente texto contigo, pero no te lo tomes a mal, ya ves
que yo me incluyo. Para más información, acude al libro si te pica la
curiosidad…
EL ORIGEN DE LAS TORMENTAS
Estimado Sr. Lamban:
Cuenta una leyenda, que en el principio de los tiempos, una gota le dijo a otra:” ¡Clop, clop, clop.” Y la otra le contestó:” ¡Plin, plin, plin! No contenta con la respuesta, la primera le replicó: “¡Clop, clop, clop!” Mas, la otra insistía:” ¡Plin. Plin, plin!” Viendo que por las buenas no conseguía nada, dijo la primera:” ¡Clop, clop, clop!” La segunda se puso tan furiosa al oír esto, que se le escapó un:” ¡Plin, plin, plin!” Cuando oyó la primera que le tocaban a la familia, se fueron a las manos:” ¡Clop, plin, plas! ¡Plin, plas, clop! ¡Plas, clop, plin! ¡clop, plin, plas!” Cuentan los que saben, que ese fue el origen de las tormentas. Desde entonces, cuando se enganchan, el Ebro y otros ríos se desbordan ocasionando múltiples pérdidas. Me siento en la obligación de trasmitirle este apólogo que circula de boca en boca desde tiempos inmemorables, por si usted podría mediar en esta riña. No sé, ahora que se ha reunido con el señor Rajoy para pedir ayudas, podrían nombrar una comisión de arbitraje, o mandar a Cristina Cifuentes que parece ser muy popular en este momento...En fin, ya que no hacen nada definitivo para solucionar el problema, espero que el conocimiento de este ancestral enfrentamiento sirva para acabar de una vez por todas con las riadas… En espera de sus noticias, me despido. Atentamente,
Estimado Sr. Lamban:
Cuenta una leyenda, que en el principio de los tiempos, una gota le dijo a otra:” ¡Clop, clop, clop.” Y la otra le contestó:” ¡Plin, plin, plin! No contenta con la respuesta, la primera le replicó: “¡Clop, clop, clop!” Mas, la otra insistía:” ¡Plin. Plin, plin!” Viendo que por las buenas no conseguía nada, dijo la primera:” ¡Clop, clop, clop!” La segunda se puso tan furiosa al oír esto, que se le escapó un:” ¡Plin, plin, plin!” Cuando oyó la primera que le tocaban a la familia, se fueron a las manos:” ¡Clop, plin, plas! ¡Plin, plas, clop! ¡Plas, clop, plin! ¡clop, plin, plas!” Cuentan los que saben, que ese fue el origen de las tormentas. Desde entonces, cuando se enganchan, el Ebro y otros ríos se desbordan ocasionando múltiples pérdidas. Me siento en la obligación de trasmitirle este apólogo que circula de boca en boca desde tiempos inmemorables, por si usted podría mediar en esta riña. No sé, ahora que se ha reunido con el señor Rajoy para pedir ayudas, podrían nombrar una comisión de arbitraje, o mandar a Cristina Cifuentes que parece ser muy popular en este momento...En fin, ya que no hacen nada definitivo para solucionar el problema, espero que el conocimiento de este ancestral enfrentamiento sirva para acabar de una vez por todas con las riadas… En espera de sus noticias, me despido. Atentamente,
HISTORIA DE UN LIBRO
La conocí en una tertulia poética a la que me invitaron. A una amiga común se lo tengo que agradecer. Al principio no me llamó mucho la atención pero, poco a poco me fue entrando. En realidad, para mí era como un juego, un pasatiempo. No sabía a lo que me estaba enfrentando. Todos los lunes a partir de las 21:00 quedábamos para vernos en un pub. Los tertulianos estaban "coladitos" por sus huesos, mas ella solo tenías ojos para mí. Y yo temblaba cuando tocaba su cuerpo de papel... Recuerdo el día que empezamos a salir: ella decía que no me veía como hombre, y yo le decía que bien. Más tarde, sin saber cómo ni por qué, cambió de idea y me cogía la mano cuando me ponía a escribir. Todo lo demás, vino después... Ahora estoy tan enganchado que no me puedo escapar, a todas horas estoy pensando en ella... La busco con desespero, ¡tanto! que a veces me hace sufrir. Cuando la llamo, a veces no viene y en el momento más insospechado, la descubro junto de mí. Ya no me tengo respeto, la dignidad hace tiempo que la perdí. Quisiera que fuera mía; mas ella no se deja coger. Su nombre es Literatura, y lo que hay entre los dos, inspiración es. Ya tenemos una criatura, su título es "Cuéntame un cuento, papá". Es un libro de fábulas, cuentos y relatos, ¡me siento tan orgulloso de él!
La conocí en una tertulia poética a la que me invitaron. A una amiga común se lo tengo que agradecer. Al principio no me llamó mucho la atención pero, poco a poco me fue entrando. En realidad, para mí era como un juego, un pasatiempo. No sabía a lo que me estaba enfrentando. Todos los lunes a partir de las 21:00 quedábamos para vernos en un pub. Los tertulianos estaban "coladitos" por sus huesos, mas ella solo tenías ojos para mí. Y yo temblaba cuando tocaba su cuerpo de papel... Recuerdo el día que empezamos a salir: ella decía que no me veía como hombre, y yo le decía que bien. Más tarde, sin saber cómo ni por qué, cambió de idea y me cogía la mano cuando me ponía a escribir. Todo lo demás, vino después... Ahora estoy tan enganchado que no me puedo escapar, a todas horas estoy pensando en ella... La busco con desespero, ¡tanto! que a veces me hace sufrir. Cuando la llamo, a veces no viene y en el momento más insospechado, la descubro junto de mí. Ya no me tengo respeto, la dignidad hace tiempo que la perdí. Quisiera que fuera mía; mas ella no se deja coger. Su nombre es Literatura, y lo que hay entre los dos, inspiración es. Ya tenemos una criatura, su título es "Cuéntame un cuento, papá". Es un libro de fábulas, cuentos y relatos, ¡me siento tan orgulloso de él!
MANERAS DE ASESINAR EL PRESENTE
Del libro “Las experiencias del deseo” de Jesús Ferrero: Remordimientos y urgencia son las dos formas más comunes de asesinar el presente. Muchos son los que viven flotando entre esas dos fantasías letales, y lo más grave es que la mayoría de ellos no se dan cuenta. Han incorporado de tal modo la culpa y la prisa a su sistema que no los ven, a pesar de que son las fuerzas subyacentes que dirigen todos sus pasos por la vida. Ahí está la moral: pesar y ansiedad. Ambas tendencias de “conducta” pueden ocupar toda la materia personal, convertida de ese modo en una especie de máquina terca, que más que sumergirse en la experiencia del presente circula penosamente por ella como un animal ciego y sufriente. El pasado no nos debe de conducir hacia el remordimiento pues es la sustancia que nos ha conducido al ahora y éste quedaría condicionado y teñido por la tristeza. Ni el futuro debe revestir las formas de la premura pues ésta nos llevaría a la precipitación, de modo que nuestra vida se convertiría en una triste precipitación de la que solo nos puede librar un detenimiento pleno en el presente, un detenimiento redentor.” Me estoy leyendo este estupendo ensayo y quiero compartir algunas de las conclusiones a las que llega su autor.
Del libro “Las experiencias del deseo” de Jesús Ferrero: Remordimientos y urgencia son las dos formas más comunes de asesinar el presente. Muchos son los que viven flotando entre esas dos fantasías letales, y lo más grave es que la mayoría de ellos no se dan cuenta. Han incorporado de tal modo la culpa y la prisa a su sistema que no los ven, a pesar de que son las fuerzas subyacentes que dirigen todos sus pasos por la vida. Ahí está la moral: pesar y ansiedad. Ambas tendencias de “conducta” pueden ocupar toda la materia personal, convertida de ese modo en una especie de máquina terca, que más que sumergirse en la experiencia del presente circula penosamente por ella como un animal ciego y sufriente. El pasado no nos debe de conducir hacia el remordimiento pues es la sustancia que nos ha conducido al ahora y éste quedaría condicionado y teñido por la tristeza. Ni el futuro debe revestir las formas de la premura pues ésta nos llevaría a la precipitación, de modo que nuestra vida se convertiría en una triste precipitación de la que solo nos puede librar un detenimiento pleno en el presente, un detenimiento redentor.” Me estoy leyendo este estupendo ensayo y quiero compartir algunas de las conclusiones a las que llega su autor.
DESDE MI TRINCHERA
¡Oh, mi amor!, te escribo desde el frente, a sabiendas de que cualquier día puede ser el último. Estoy en una trinchera y las balas y cañonazos me pasan silvando por encima de mí. Lo único que me consuela es pensar en ti, tú que eres de verdad. Pensar en que pronto volveremos a estar juntos. Hoy he deshojado el recuerdo del pasado domingo realizando el trayecto: Nocito-barranco de la Pillera-ermita de San Úrbez-Nocito. Siempre me ha gustado arrancar los pétalos de la Sierra de Guara. Ahora que la primavera está en su máximo explendor: con sus hercúleas prímulas, violetas, margaritas; con sus frágiles tejos, robles, encinas; con sus titánicas mariposas, abejas, escarabajos...¡Ay! Bueno, lo cierto es que, te mire por donde te mire, para mí eres la mejor. Sabes, he pensado que cuando termine la guerra, nos podríamos casar, ¿qué me dices? Mira, ya lo tengo todo planeado: yo me iría a vivir bajo tu techo y con mi sueldo, llegaría para mantenernos los dos. Ya sabes que soy muy austero en mis cosas: que no soy raro con las comidas, que soy limpio, trabajador, mañoso y que me gusta la naturaleza tanto como a ti. Por lo demás no debes de preocuparte, soy muy tranquilo, ya sabes a lo que me refiero… Este fin de semana te lo iba a proponer pero, es que, cuando estoy delante de ti, me faltan las palabras. Me harías el hombre más feliz de la tierra si me dijeras que sí. En fin, en espera de tu anhelada respuesta, me despido hasta el domingo que viene, querida montaña. Con todo mi amor.
¡Oh, mi amor!, te escribo desde el frente, a sabiendas de que cualquier día puede ser el último. Estoy en una trinchera y las balas y cañonazos me pasan silvando por encima de mí. Lo único que me consuela es pensar en ti, tú que eres de verdad. Pensar en que pronto volveremos a estar juntos. Hoy he deshojado el recuerdo del pasado domingo realizando el trayecto: Nocito-barranco de la Pillera-ermita de San Úrbez-Nocito. Siempre me ha gustado arrancar los pétalos de la Sierra de Guara. Ahora que la primavera está en su máximo explendor: con sus hercúleas prímulas, violetas, margaritas; con sus frágiles tejos, robles, encinas; con sus titánicas mariposas, abejas, escarabajos...¡Ay! Bueno, lo cierto es que, te mire por donde te mire, para mí eres la mejor. Sabes, he pensado que cuando termine la guerra, nos podríamos casar, ¿qué me dices? Mira, ya lo tengo todo planeado: yo me iría a vivir bajo tu techo y con mi sueldo, llegaría para mantenernos los dos. Ya sabes que soy muy austero en mis cosas: que no soy raro con las comidas, que soy limpio, trabajador, mañoso y que me gusta la naturaleza tanto como a ti. Por lo demás no debes de preocuparte, soy muy tranquilo, ya sabes a lo que me refiero… Este fin de semana te lo iba a proponer pero, es que, cuando estoy delante de ti, me faltan las palabras. Me harías el hombre más feliz de la tierra si me dijeras que sí. En fin, en espera de tu anhelada respuesta, me despido hasta el domingo que viene, querida montaña. Con todo mi amor.
PORCENTAJE DE HIBRIDACIÓN
−Papá, misántropo quiere decir: “Persona que odia el trato con los demás.” Y patriota: “Persona que ama a su patria y se esfuerza por lograr su bien” ¿Se podría dar un cruce de estas dos especies?
−Por supuesto; de hecho, mi abuela decía que el mundo no carece de “na”. Aunque de la unión de estas dos especies surgiría un híbrido estéril que sería el déspota, el hipócrita, el falso, incluso una mezcla de los tres. En cuyo caso se me escapa la palabra para designarlo específicamente.
− ¿Qué quieren decir esas palabras, papá?
−Déspota quiere decir: “Persona que abusa de su poder o autoridad.” Hipócrita: Persona que sus palabras no concuerdan con sus actos. Y falso: “falta de verdad o autenticidad de un objeto o individuo.”
−No comprendo, papá.
− A ver, hijo, un ejemplo: “El día previo a una fiesta señalada en el que tenía que leer un mensaje Institucional, el Presidente de una Comunidad Autónoma estaba cenando con unos amigos en un restaurante. En un momento dado, éste se levanta guitarra en mano, coloca su discurso en el atril y lo empieza a cantar... En un momento dado, uno de sus amigos le pregunta: “¿Qué patriotismo es el de aquel gobernante que grava a sus conciudadanos con impuestos injustos? Menos cantos y más coherencia. A lo que el mandatario contesta:”Yo soy coherente con mi incoherencia, ¿y tú?" ¿Lo pillas, hijo?
−No estoy seguro, papá.
−Yo sospecho que en tal caso estaríamos hablando de porcentaje de hibridismo.
− ¿Como sabes tanto papá?
−Por propia experiencia, hijo, por propia experiencia.
−Papá, misántropo quiere decir: “Persona que odia el trato con los demás.” Y patriota: “Persona que ama a su patria y se esfuerza por lograr su bien” ¿Se podría dar un cruce de estas dos especies?
−Por supuesto; de hecho, mi abuela decía que el mundo no carece de “na”. Aunque de la unión de estas dos especies surgiría un híbrido estéril que sería el déspota, el hipócrita, el falso, incluso una mezcla de los tres. En cuyo caso se me escapa la palabra para designarlo específicamente.
− ¿Qué quieren decir esas palabras, papá?
−Déspota quiere decir: “Persona que abusa de su poder o autoridad.” Hipócrita: Persona que sus palabras no concuerdan con sus actos. Y falso: “falta de verdad o autenticidad de un objeto o individuo.”
−No comprendo, papá.
− A ver, hijo, un ejemplo: “El día previo a una fiesta señalada en el que tenía que leer un mensaje Institucional, el Presidente de una Comunidad Autónoma estaba cenando con unos amigos en un restaurante. En un momento dado, éste se levanta guitarra en mano, coloca su discurso en el atril y lo empieza a cantar... En un momento dado, uno de sus amigos le pregunta: “¿Qué patriotismo es el de aquel gobernante que grava a sus conciudadanos con impuestos injustos? Menos cantos y más coherencia. A lo que el mandatario contesta:”Yo soy coherente con mi incoherencia, ¿y tú?" ¿Lo pillas, hijo?
−No estoy seguro, papá.
−Yo sospecho que en tal caso estaríamos hablando de porcentaje de hibridismo.
− ¿Como sabes tanto papá?
−Por propia experiencia, hijo, por propia experiencia.
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