lunes, 24 de abril de 2017


 "EL PATRIARCA"

El Presidente de la Asociación de poetas anónimos de Aragón, estaba sentado encima de una colina, en la posición de loto. El hombre meditaba. A su alrededor, inquietos, una multitud de poetas esperaban el comunicado de su Patriarca. En un momento dado, El Patriarca abre un ojo, mira a sus acólitos sin que éstos se den cuenta, y dice:
−La Pascuala hace unas croquetas/ la mar de pretas/ y coquetas, ¡Ea, ea, ea!
Todos los asistentes se miran asombrados y aplauden calurosamente.
 El discípulo más aventajado, se arma de valor y le pregunta:
−Maestro grande, maestro bueno, paradigma de la virtud, luz en nuestra noche, faro en nuestra marejada, etc. etc. ¿Qué debemos hacer para tener en herencia tu sabiduría?
El maestro escruta la cara del poeta, por si fuera ironía y responde:
- ¿¡Por qué me haces la rosca!? ¡EH! ¿¡Por qué!? Solo uno puede ser todo eso, y ese es el Sr. Rajoy, − todos los asistentes se quedan maravillados ante la humildad de su guía. El oráculo continúa diciendo−, para heredar mi sabiduría, solo hace falta ocupar mi puesto, y tener poetas tan tontos como vosotros. Entonces, y solo entonces, conseguiréis que os aplaudan todas las chorradas que digáis...

"EL TRIUNFO TENÍA UN PRECIO
 
− ¡Maestro, maestro! He compuesto una poesía, ¿quiere que se la recite?
− ¡Dale, dale!
− Las albóndigas de la Josefina,/ serían de fiar,/ si no fuera tan cochina. ¿Qué tal maestro?
− ¡Cojonudo, chico, cojonudo! Ahora tienes que componer un soneto, pequeño Saltamontes. Con ese mismo hilo.
− Maestro, ¿Usted cree que tengo un futuro prometedor en la poesía?
−Pequeño Saltamontes, un futuro no sé, pero un pasado, ya lo creo que sí. Además, se nota que tienes cierta soltura en el manejo de las palabras. Tú rodéate de la gente que más cuenta, que esos, te ayudarán a subir. Ya lo irás notando a medida que te vayan empujando.
− ¡Oh maestro! Tengo tanta ilusión...
"TERTULIA LITERARIA"

Baja un poeta aragonés al infierno. Después de rellenar la hoja de ingreso, se entrevista con Lucifer. Éste, al ver al poeta, le dice:
− ¡Hombre, Alfredico! ¿Qué tal? Tenía ganas de verte por aquí.
A lo que Alfredo contesta:
- ¡Je, je! Sí, bueno. Pasaba por aquí y me he dicho: voy a ver a mi gran amigo Lucifer ¡je, je!
− Te voy a proponer un trato, Alfredo −le dice el diablo−, como eres uno de los mejores poetas de nuestros días, solo comparable a Quevedo, si me mandas a tus amigos, serás el segundo de abordo... ¿Qué me dices?
− Sí, sí, claro, ¿qué tengo que hacer, qué tengo que hacer? -le dice el aragonés.
− Te mandaré a Zaragoza para que corrompas a tus compañeros. Quiero montar aquí una tertulia de Escritores aragoneses...
Se va Alfredo, pero a la semana regresa al infierno con sus tíos y primos. Y le dice a su jefe:
− Mis tíos y primos escriben algo, ¿te vale? Es que, los poetas aragoneses son demasiado espirituales.
− Ahora volverás, -le dice Satanás-, les dirás que eres el presidente de una de las editoriales más importantes de Estados Unidos. Les dirás que estáis haciendo un estudio sobre las obras de los poetas aragoneses. Les dirás también que pagareis muy bien y que incluso el más tonto, publicará.
Vuelve Alfredo a Zaragoza. Al mes se presenta en el infierno con sus hermanos. Y le dice a Lucifer:
− Ellos también escriben algo, ¿te sirven? A mis amigos, no supe corromperlos.
− No te preocupes Alfredico− le dice Lucifer−, hubo tantos navajazos y traiciones, que bajaron antes de que te dieras cuenta. Ya están todos aquí.
− Bueno, ¿y qué hay de lo que me prometiste?− le dice Alfredo.
− Es una pena que haya tenido que intervenir yo en el asunto, Alfredo− le dice Lucifer−, pero, ¿tus padres también escriben, verdad?...

"LIBERTAD DE PRENSA"
Un discípulo le pregunta a su maestro: 

Discípulo: ¡Maestro, maestro! Tengo 1000.000 de noticias para publicar en mi periódico, ¿cuales escojo?
Maestro: Pequeño Saltamontes, como dijo San Agustín: "escoge la verdad y di lo que quieras".
D: Maestro, si toco según qué temas, no podré comer...
M: Pues no toques los temas de comer. Y si los tocas, ponlos en pequeño y en las esquinas.
D: Me llamarán cobarde, maestro.
M: Pues escoge las más impactantes.
D: Me llamarán tendencioso.
M: Pues elige las menos dramáticas.
D: Y me llamarán frívolo.
M: Di la verdad en los temas de interés común, evita los temas que dan de comer y elimina las noticias que no es necesario decir...
D: Y me dirán que no son niños. Dirán que, ¿qué pasa con la libertad de prensa?
M: Pequeño Saltamontes, imagina que yo sé algo muy grave de tu madre. Imagina que tu madre murió hace mucho tiempo. Imagina que no es necesario que tú lo sepas. ¿Qué hago, te lo digo o no? Si te lo digo, me llamarás de una manera y si no te lo digo y algún día te enteras por otros medios, ¿cómo m llamarás?...
 
                                      

EL ÚLTIMO HABITANTE DE SUSÍN
 Toda muerte es una pérdida, pero hay personas que son caminos. Y como todo camino, una vía para que otras personas transiten por él  sin obstáculos.
Es el caso de Angelines Villacampa, mujer incansable donde las haya. Mujer que luchó durante toda su vida para que su pueblo natal no se perdiera en el olvido tan característico en el que dejamos las cosas que ya no nos sirven.
El domingo 14 de Julio fue el día de Angelines. El día estuvo dedicado a ella, se vieron diapositivas, videos, se pronunciaron afectuosas palabras por parte de sus hijos y amigos, comimos todos juntos bajo los árboles, se bailaron Dances bajo los árboles y tras una misa, se esparcieron sus cenizas. Mitad bajo una frondosa encina milenaria, y la otra mitad, a los pies de la iglesia románica que hay en el pueblo oscense de Susín. Presidiendo su  tumba, una placa recoge unas palabras de ella a modo de epitafio, que dicen: "Mi sueño es que Susín tenga una restauración autentica...". Para terminar el día, se realizó el v concurso de cuentacuentos  que hizo las delicias de grandes y chicos. Concurso que Angelines impulsó, hace ya 5 años.
Muchas veces me he preguntado por el sentido de la vida. Muchas veces me he cuestionado qué objeto tiene tanto trabajo. Y como siempre, la respuesta a estas preguntas las he encontrado en los ejemplos de personas sencillas, personas anónimas que en silencio y con el sufrido trabajo del día a día, aportan su granito de arena para hacer que este mundo, sea un mundo mejor. Este es el caso de Angelines Villacampa, mujer que un día, viendo el franco deterioro en el que estaba cayendo el pueblo que la vio nacer, dejó las comodidades que le brindaba la gran ciudad, se impuso como prioridad en su vida su pueblo, y se fue a Susín para tratar de resucitarlo. E hizo de este objetivo, la razón de su vida.
Una cita bíblica dice que el grano ha de morir para que tenga mucho fruto. Esperemos que la pérdida de nuestra querida Angelines, (el último habitante de Susín) sea la espoleta para que las instituciones, organizaciones privadas y demás personas aúnen fuerzas para que no  caiga en la desidia parte del arte y la historia de Aragón.
Gracias  querida Angelines por tu ejemplo de vida.

 EL ÁRBOL CAÍDO
 
−Papá, ¿porqué es innoble hacer leña del árbol caído?
−Porque una vez que el enemigo está derrotado y se ha rendido, para qué seguir machacándolo.
− Papá, pero, ¿si no hay mejor leña que la del árbol caído?
− Sí hijo, eso es verdad. Pero, también es verdad que hay que darle las gracias por haberte calentado en los días de invierno. El día que te falte esa leña, tendrás que acudir a la leña verde, y esa hace mucho humo y quema peor...
− Papá, mi amigo Red dice que la Iglesia es un árbol caído, ¿es verdad?
− Puede ser hijo, puede ser. Pero, se ha rendido.
 
 ¿QUIÉN ESTÁ PA´LLÁ?

Jaimito, en un arranque de ira, le pega una paliza a su perro y le echa salfumán en el cuerpo del animal. Una asociación protectora de animales lo denuncia. En principio se baraja la cantidad de 18.000 euros de multa y dos años de cárcel. Sale su caso a la prensa y recibe el desprecio de toda la sociedad.
El señor Manolo y la señora Antonia, matan a su bebé antes de nacer. No pasa nada. Felicitaciones. Pobrecita madre −dice la gente− si no lo hace por gusto, si seguramente tendrá remordimientos...
Pregunta: ¿quién está más loco: la sociedad, el marido y su mujer, el dueño del perro?

Y SIGUEN TOCANDO...

 La calle estaba alegre de gente. Para arriba, para abajo, ¡ay! Me gusta rodearme, acorralarme de gente, ¡ay! ¡Qué felicidad!
Una banda toca alegres canciones bajo los porches en el paseo Independencia, ¡ay! Me acerco. El son de la música me atrapa, ¡ay! Mis pies se ponen a bailar, ¡ay! De pronto; una chica me empenta con el trasero echándome para atrás y, me invita a que me vaya. Le digo:
−Señorita, disculpe, la calle también es mía. Si no aceptan bailarines extraños, se van al campo o a un local privado. Pero mientras estén aquí, en la calle, no me pueden echar. Yo pago mis impuestos.
De repente todos a una me increpan diciéndome  cosas que no se pueden repetir. Yo, indignado, les llamo a gran voz hipócritas, hipócritas, ¿a qué habéis venido?
Ellos, se miran unos a otros, y me dicen:
− Que te vas, ¡buuu!
Y siguen tocando...
¿LIBERTAD PARA QUÉ?


Erase una vez un grupo de sindicalistas libertarios, que con el puño en alto iban gritando a gran voz:
− ¡Libertad, libertad, libertad!
Un ser que por allí pasaba, al ver aquella masa informe de seres, se dijo para sí:
−esta es la mía− y levantando el puño, gritó también a gran voz: ¡Represión, represión, represión!
Entonces, pasó que el grupo de sindicalistas libertarios le increparon con caras amenazantes diciendo:
− Váyase de aquí, o nos pondremos violentos.
El hombre, comprendiendo la situación, arrió bandera, hizo mutis por el forro y les dijo:
− ¿Libertad para qué?
LIBERTAD-RESPONSABILIDAD
Erase un ser que iba gritando por la calle a gran voz:
¡Mi cuerpo es mío, mi cuerpo es mío, mi cuerpo es mío!
Otro ser que pasaba por allí, le dijo:
Oiga, para decir eso, no es necesario gritar.
Y el ser primero contestó:
Es que gritando se consigue cambiar las leyes.
A lo que el ser segundo contestó:
Sí, puede que gritado pueda cambiar usted las leyes, pero, no conseguirá acallar la voz muda de la conciencia.
A lo que el ser primero adujo:
Es usted un demonio.
Y el ser segundo replicó:
¿Soy un demonio porque le digo cómo funcionan las cosas?
A lo que repuso el primero:
Somos infinidad.
Mas, el ser segundo volvió  insistir:
Esconderse de la conciencia entre la multitud alargará más las cosas. Una vez hecho el mal, es mejor desnudarse.
El ser primero se espantó al oír aquello y, exclamó:
¡Oiga! Es mi cuerpo y hago con él lo que me da la gana, ¿vale?
Bajando la voz, el ser segundo musitó:
Ahora, usted sabe cómo son las cosas. Entonces, es usted libre; luego, es usted responsable de sus actos. Después, no le eche la culpa a nadie de su suerte. Recuérdelo.

 LA LEY DE LA GRAVEDAD

 −Amigo, ten cuidado con la ley de la gravedad.
− ¿Por qué? ¡Ayyy!, ya me caí. Eres un asesino...
− ¿Por qué hijo mío?
− Porque no me avisaste antes de la ley de la gravedad.
− ¿Cómo que no te avisé? ¿No te acuerdas que Jaimito te lo dijo?
− Sí, pero fue Jaimito, no tú...
− Es que yo le dije a Jaimito que te lo dijera, y tú le llamaste dogmático, ¿te acuerdas? No le creíste...


 "EL ADALID"

−Papá, papá. En Aragón hay un adalid que es tendencioso...
− ¿Con qué nos quiere hacer comulgar ese adalid?
− Con ruedas de molino.
− Querrás decir que nos quiere hacer creer que todos los Chinos son malos...
− Eso quería decir Papá. De los cientos de millones de noticias que se dan en China, escogen la que les sirve a sus fines. ¿A quién servirá ese adalid? ¿Será que el Gobierno nos quiere vender la moto a través de ese adalid, de que la crisis es culpa de los chinos, Y así poder justificar la crisis en la que estamos metidos? ¡Qué simple es ese Gobierno! ¡Qué cobarde ese adalid!


"EL MONENTE"

Era un monente que ponentía. En ese monento en el cual estaba ponentiando, a uno de sus escuchadores le suenó el pajarito... Manyevieron un trifulco de verbos, después de llegar al subjuntivo, dijo de forma imperativa:
− Acábase de tomar tu verbo que yo me las piro.
Al que andaba ponentiando, no le supo güeno que le interceptara de aquella forma tan increpante. Se lo hizo saber, de una forma subjuntiva, mas, en el cual momento, todos a una, arrimáranle el ascua a su sardina justiciéramente. Aunque, el que andaba ponentiando, se dijo para sus adentros:
− ¿Estuviéronme errando?



UÑAS NEGRAS

Era Navidad. La familia de Juan y María estaba reunida en torno a la mesa. Tenían un invitado, lo habían recogido de la calle. Esta vez era un mendigo árabe.
Son las nueve de la noche, se ponen todos a cenar: cuchillo, tenedor, cuchara, paleta del pescado, vaso alargado, vaso para el vino, servilleta...
El mendigo come con las manos. Se chupa los dedos. Las uñas negras. Ropa olorosa, olor a orín. Cabello enristrado. Se siente… El invitado se siente incómodo. Todos en la casa de
Juan tan pulidos, tan pulcros. El mendigo, los mira desde su lejanía.
Juan se da cuenta de la situación. Deja los cubiertos en la mesa y coge el pollo con las manos, la familia le sigue. El mendigo se echa a llorar.


 "GENERALIZAR"

− Papá, papá, ¿generalizar es un error?
− ¡Hombre! Generalmente, sí.
− Papá, estás generalizando...
− Bueno, te lo diré al revés: generalmente hay que individualizar.
− Papá, pero, hay individualidades que son generales y generalidades que son individuales.
− ¡Eh! ¿Cómo dices?
− Sí papá, mira: todos tenemos una nariz, eso es general. Y todos tenemos una cualidad. Pero, no tiene por qué ser la misma, puede ser individual…
− Mira hijo, no me calientes la cabeza. Dime dónde me quieres llevar y terminamos antes, que quiero ver el futbol.
− Sí papá, lo que quiero decir es que no se puede cerrar el círculo. Cada caso único y hay que examinarlo aparte.
− ¡AH! Ahora lo entiendo. Lo que  dices es que generalice lo que me estás diciendo, ¿verdad?
− ¡Eh! No, no, ¿o sí? Lo que quiero decir es que a veces generalizar es lo acertado y otras veces no. Creo yo, ¿no?

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