RECORDAR LA SUERTE QUE
TENEMOS
En una de sus últimas
cartas, Theo Van Gogh le decía a su hermano: "Procura ser feliz porque a
la gente se le olvida". Un día llegó a mi negocio un taxista, y mientras
desarrollaba mi labor, íbamos arreglando el mundo... En fin, cuando ya parecía
que lo teníamos arreglado, se me ocurrió preguntarle por alguna anécdota
de su trabajo. El mozo se lo pensó un poco, después de lo cual me relató varias
historias desagradables que le había tocado vivir en el ejercicio de sus
funciones. Cuando terminó, le pregunté: "Pero bueno, ¿acaso no le ha
ocurrido nada gracioso o agradable, todo ha sido malo?". El otro, me
contestó que no se acordaba. Entonces, me animé a preguntarle: "¿Acaso
nadie parió en su taxi?" De repente le vino a la cabeza un suceso ocurrido
en una noche fría de invierno, y empezó diciendo: "Una vez llevé a una
mujer a punto de parir. Mientras me dirigía al hospital a toda velocidad,
rompió aguas y el chaval empezó a asomar la cabeza. Yo paré, cogí unas toallas
que siempre llevo en el maletero y se las puse debajo de ella. El marido la
acompañaba y estaba más fresco que una lechuga. Decía que era el quinto hijo y
que ya tenía experiencia. Sin embargo, yo estaba más nervioso que un flan. Los
dejé en la Casa Grande y me fui sin cobrar un duro por la carrera". Lo ve
como no todo ha sido malo, le dije. Pienso que Theo tenía razón, se nos olvida
ser felices. Se nos olvida considerar que es una suerte estar vivos,
tener a las personas que nos quedan y los objetos que poseemos. Sobre todo en
estas fechas tan señaladas en las que es habitual escuchar aquello de:
"Ojalá ya hubieran pasado". Y no, hay que hacer un esfuerzo por
recordar que tenemos muchas cosas por lo que sentirnos agradecidos.
LAS BICICLETAS,
¡ENHORABUENA!
Viernes
al mediodía. Son la 13:30, más o menos: salgo del trabajo, voy al banco y tras
cruzar varias calles, llego a Miguel Servet. El sol calienta bastante. Algunos
pájaros entonan unos trinos. La brisa sopla a medio carrillo. El cielo, de
nubes está salpicado. Por el Camino del Junco baja en bici un chico sonriente.
El semáforo está en el rojo estacionado. El mozo se lo salta y sin mirar, se
mete en la calle Miguel Servet del todo. Veloz viene el bus y frena
bruscamente. La gente se bambolea en seco. El chófer le pita de manera
insistente. Veo que le dice algo... Y soplo aliviado, ¡puf! El mozo le enseña
el anillo de oro que porta en el dedo corazón, ¡enhorabuena! El sol sigue
calentando, bastante...
PRIMERO ES LA RESPONSABILIDAD ANTES QUE LA
LIBERTAD
Hay
unos callejones en Zaragoza en los que es especialmente peligroso mirar hacia
arriba. Están situados justo en la frontera que divide los barrios de
Montecanal y Valdespartera. Ahí hay una urbanización que secciona los dos
lugares. Delimitan los chalets dos calles: por un lado, "El mago de
Oz", y por el otro "Melchor Gaspar de Jovellanos". Unos
callejones sin asfaltar comunican los dos barrios, a la vez que separan las
manzanas de casas. Flanquean la senda sendos jardines repletos de hermosa
flora. Hay olorosos árboles de mimosas, que no se pueden admirar. Ancestrales olivos,
que no es aconsejable observar. Hay también rosales, cipreses, palmeras y todo
tipo de vegetales que no es prudente mirar mientras se camina. Porque por allí
sacan a pasear a los perros la gente del lugar. Hoy pasé por allí y, la verdad
es que es un espectáculo desagradable. El camino está completamente minado de
excrementos, que obligan a prestar más atención al suelo que al paisaje. Aunque
esto puede ser un simple detalle, a veces, las enfermedades más graves se
detectan por simples síntomas. Se nos inflama la boca cuando hablamos de la
libertad, pero cuando la tenemos, la utilizamos para dejar el camino sembrado
de excrementos. Haciendo más difícil la vida a los demás. Quizás; en vez de
gritar libertad, deberíamos de pedir al Gobierno un policía detrás de cada
persona para que hiciéramos lo que debemos hacer...
EL AMOR ES COMO LA TEA DE LO JUEGOS OLÍMPICOS
¿Nos incita Dios a que seamos consumistas? Porque, para el
día de la Pascua dijo: "Y este día os será memorable y lo
celebraréis como fiesta al Señor; lo celebraréis por todas
vuestras generaciones como ordenanza perpetua". Lo dijo
Dios porque tenemos mala memoria. Mañana es San Valentín, mañana es el día de
los enamorados. Muchas veces he leído críticas al consumismo en este día.
Muchas veces he oído quejas sobre el porqué tiene que haber un día para esto y
otro día para aquello... Claro está que a nadie se le obliga a celebrar nada,
si uno no quiere festejarlo. Pero, yo creo que está bien pensado el instituir
un día para recordar estas cosas. Cosas, por cierto, positivas y buenas que a
nadie hacen mal. Según creo, el amor se adormece con la rutina. El tiempo, los
problemas, el vivir diario, la batalla cotidiana, etc., hacen el mismo efecto
que la anestesia en nosotros. Por eso, es necesario un atizador para que esas
brasas soterradas surjan a flote. ¡Qué más da que se gaste un poco de
dinerillo! Si con eso se ha despertado lo que estaba aletargado. Y con ello se
hace la vida más agradable al otro. El amor es como esa tea de los
juegos olímpicos, que va pasando de mano en mano. El amor que
damos nos lo pasaron otras personas. Y nosotros, a su vez, lo tenemos que ir
entregando en nuestro camino. De lo contrario, se apagará en nuestras manos.
Para mí, este día es un homenaje, un reconocimiento a quien nos cuida y nos
atiende.
PAZ A LOS HOMBRES DE
BUENA VOLUNTAD
¡Hermano! Somos
hermanos. No te lo digo en sentido figurado, ni para caerte bien. Somos
hermanos de padre aunque no de leche. Abrahán fue nuestro "Abba". Alá
es grande, ya lo sé. Por eso, como mayor es, ¿qué necesidad hay de defenderse?
Todo lo que necesita sostenerse, está llamado a caer. Pero Alá no se puede
caer. Tampoco tiene ego, luego no hay quien lo pueda ofender. Se ofende a sí
mismo quien intenta insultarlo, ¿qué podríamos nosotros contra Él? ¡Pobres
seres humanos! Yo no soy creyente, por eso creo en Dios. San Agustín decía que
en Dios no se ha de creer. Decía que a Él, se le ha de conocer. Quien a Él
conoce, sabe lo que le sienta bien. A Él no le place la muerte del
pecador, sino del pecado. Si de verdad lo sabes, ¿por qué lo quieres
entristecer? Él tiene infinidad de nombres: Alá, Dios, Él, Jehová, Iahveh...
¡Qué más da! En el principio había una sola lengua, y Dios las confundió, pero
Él conoce la voz de los suyos. Los suyos son ovejas, no lobos. Tú y yo somos
corderos, llevémonos bien. Haya paz entre nosotros. Si tú vas por allá, yo por
otro lado me iré. Y si tú por aquí, yo me iré por el lado contrario también.
Somos primos hermanos, porqué este desdén. Acaben hoy mismo nuestras trifulcas.
Juzgue Alá entre nosotros quien...
INESTIMABLE
CONTRIBUCIÓN AL EMBELLECIMIENTO DE LA NATURALEZA
Un precioso ramo multicolor de basura decora la
desembocadura del río Jalón. Lo han depositado justo en la orilla derecha según
baja el río, ¡qué detalle! Donde el Ebro y el Jalón se funden en un libidinoso
abrazo. ¿Cómo llegó allí? ¡Ah! No hay que tener dotes extrasensoriales
para adivinarlo. Déjenme que lo deduzca que a mí eso se me da bien:
"El lugar está rodeado de campos de cultivo que, seguramente, en primavera
darán horribles flores que atraerán a las molestas abejas y otros nauseabundos
insectos con sus insoportables zumbidos. Espantosos chopos, pinos y demás
vegetales, con su molesto color verde flanquean los dos ríos. Horrendas y estúpidas
avecillas pululan por las inmediaciones del lugar. Emitiendo unos insufribles
gorjeos que desquician a cualquiera. Hay allí una vieja barcaza antiestética
unida a una sirga que pasa a la gente de una orilla a la otra a la antigua
usanza, a tirones, ¡puaj! Teniendo en cuenta la natural fealdad de la
naturaleza; la gente habrá pensado: "Después de comer en el campo,
depositaremos nuestros hermosos ramilletes de porquería como ofrenda al bosque
y así contribuimos al embellecimiento del mismo". ¿He acertado? No tengo
palabras para expresar lo que siento.
¿SOMOS LOS AMOS DE NUESTRO CUERPO?
I Cor 6:19:” ¿O no sabéis que vuestro cuerpo es Santuario
del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que no os
pertenecéis?”. Nuestro cuerpo es sintiente y pensante. Así lo dicen muchos
pueblos indígenas del mundo: en Australia, cuando una persona enferma
o ha sido herida, la tribu entera se reúne alrededor del enfermo y
le canta pidiéndole perdón a la herida o la parte afectada, la cual
automáticamente entra en remisión y se dan curaciones milagrosas. Lo mismo ocurre en las
asombrosas curaciones de los Kahuna o médicos-magos hawaianos. Éstos entran en
comunicación directa con la parte afectada pidiéndole perdón. En el conocimiento
ancestral Inca, todo es reciprocidad. Uno enferma cuando se llena de energía
pesada o “hucha”, por tener actitudes egoístas y no dejar fluir el “sami” o
energía ligera. Por ello, en las curaciones se pide a la parte del cuerpo que se
armonice con Pachamama (la Madre Tierra) y permita que el bloqueo se equilibre.
Y la persona sana. En el caso de los indios Lakota, en el norte del continente
americano, se le habla al cuerpo para informarle que una medicina va a curarlo.
A la medicina también se le informa del propósito para el que será utilizada.
Y, lógicamente, las personas sanan. La sabiduría del cuerpo es un buen punto de acceso a las
dimensiones ocultas de la vida: es totalmente invisible, pero innegable. Los investigadores médicos
empezaron a aceptar este hecho a mediados de los años ochenta. Anteriormente se
consideraba que la capacidad de la inteligencia era exclusiva del cerebro, pero
entonces se descubrieron indicios de inteligencia en el sistema inmune, luego
en el digestivo y más tarde en todo el cuerpo. Después de todo lo
expuesto, no sé quién posee a quién: “Si yo al cuerpo, el cuerpo a mí, si él es
el vehículo y yo el conductor, si cada uno va por su parte... No comprendo cómo
puede haber gente que lo tenga tan claro, la verdad".
LOS IMPROPERIOS DE
NUESTROS ILUSTRES REPRESENTANTES
La trifulca
sucedida en las Cortes de Aragón me ratifica en mis creencias. Y lo que creo es
que, por el bien de todos, antes de presentarse alguien para un puesto de ese
calibre, tendría que pasar por un examen psicológico. ¡Qué pena, qué
espectáculo más bochornoso! ¡Qué vergüenza cuando lean en resto de españoles lo
sucedido aquí, por favor! Cualquier día se darán cita en la calle como esos
hinchas del futbol… Manuel Vicent en un artículo aparecido en el País un día de
no sé qué año, ya decía algo más o menos así: "Cuando llega alguien al
poder y aposenta toda su humanidad en la silla, con él se asienta también sus
complejos, sus virtudes, sus manías, sus bondades, sus odios, sus
intransigencias, su flexibilidad y un largo etcétera. Y eso se
refleja ineludiblemente en su forma de ejercer el poder". Honestamente,
estimo que la cultura no basta, hay que dotar de alma (valores), a
nuestros niños. Para verificar esto, por favor, no dejen de visitar a la hora
de comer cualquier Facultad española y observen cómo dejan las mesas después de
comer nuestros "intelectuales", nuestros futuros gobernantes... No
crean que yo me resto a este aserto, al contrario, lo hago mío por la parte que
me toca. Lo que ocurre es que yo no represento a nadie más que a mí mismo. Y
como la palabra indica, nuestros representantes están para eso, para
representarnos dignamente. Y el que no asuma el reto, que dimita y venga otro
que no nos sonroje, por favor.
LA DIFICULTAD DE SER
PADRE
Alguien dijo en
alguna reunión: "¿Cómo se puede comprender que Dios le dijera a Abrahán
que le sacrificase a su hijo Isaac?". Yo aduje en algún lugar: "Hay
cuentos que son como poesías. No se pueden tomar al pie de la letra. Hay que
extraer la esencia del relato y dejar la anécdota de lado. El caso de Jordi
Pujol y otras personalidades vienen bien para ilustrar esta
historia. Por otra parte, cada uno de los presentes sabrá si esta
plantilla que voy a presentar, en su caso le calza bien o no tiene nada
que ver con él... Lo que plantea este relato es: ¿a quién le tienes más
respeto a tu hijo o a ti mismo? Imagina que un día tu hijo te dice por
ejemplo: "Papá, he violado a una niña y necesito que me encubras".
¿Tú qué harías: lo denunciarías a la policía o le ayudaría a escapar? Él me
contestó: "Depende". Bien, le dije, ahora hay que despejar
incógnitas. Se dice que Dios es la verdad, el camino y la vida. Se dice que hay
dos tipos de muertes: la física y la interior. Denunciar a tu hijo a la
justicia sería matarlo interiormente porque estás matando sus inclinaciones.
Pero, en ese acto también mueres tú. Porque uno sabe que su deber sería
denunciarlo (sacrificarlo), pero existe el miedo de que el hijo no lo comprenda
y lo pudieras perder para siempre. ¿Ahora comprendéis la historia de
Abrahán? Les inquirí. Ahora os pregunto yo a vosotros: "¿Quién ama más al
hijo: el que lo denuncia (lo mata), o el que lo salva?".
ONG: POLÍTICOS SANTOS E INOCENTES
Hoy
quiero romper una lanza por nuestros amados políticos. Hoy quiero aprovechar la
oportunidad que me brinda este púlpito para aclarar lo que, a mi entender es
una injusticia. No comprendo cómo puede haber gente que acuse a nuestros
queridos representantes en el Gobierno de ser unos chorizos. No comprendo cómo
hay personas que puedan pensar que los sufridos defensores de nuestros derechos
e intereses en el Gobierno, pudieran cometer la vileza de meter la mano donde
no les corresponde. ¡Vamos! Es que a mí, ni siquiera se me pasaría por la
cabeza, ¡por Dios! Cierto es que puede que haya alguno que descuidadamente o
por error se le haya pegado en la mano cientos de millones. Es posible que sin
querer se hayan podido confundir en los cambios, o con las tarjetas, o en las
declaraciones, etc. Pero de eso a llamarles semejantes barbaridades, no hay derecho.
Después de los muchos sacrificios. Después de la vida espartana que llevan.
Después de jurar el cargo por su conciencia y honor delante del que es el
máximo pontífice de la honestidad, honradez y ejemplo a seguir para los
españoles. Cómo puede nadie pensar que serían capaces de caer en la absurda
tentación de coger la calderilla de la que se les acusa. ¡Hombre! La verdad es
que estoy tentado en fundar una ONG para echar una mano a nuestros políticos.
Ya he pensado el nombre, se llamaría: P.S.I. (Políticos Santos e Inocentes).
¿Quién se apunta?
CAMINAR CURA
El neurólogo José Ángel Obeso, director del Centro Integral en Neurociencias de Madrid (España). Dice que su trabajo diario en los hospitales y su contacto con personas que atraviesan procesos de depresión, le han hecho ver lo terapéutico que resulta el recetar “una hora de paseo diario”. Y aún más, caminar, a ser posible, por un entorno natural. La simple costumbre de caminar hace que nuestro cerebro se vuelva más creativo y que, además, nos sintamos más felices. La depresión, o incluso pasar periodos muy largos con estrés y ansiedad, hacen que nuestro cerebro presente un déficit en procesos cognitivos básicos, como es el caso de la memoria, la capacidad de comprensión, la creatividad, etc. Si anduviéramos todos los días, todas estas dimensiones mejorarían notablemente. Hay un aspecto realmente interesante que debemos tener presente, hábitos que, sin que nos demos cuenta, van haciendo que nuestro cerebro acabe “automatizado” y, por tanto, estresado. No olvides estos aspectos: El mayor enemigo para nuestro cerebro es la rutina, La rutina nos baja el ánimo, en consecuencia, afecta notablemente al cerebro, establecemos menos conexiones neuronales, menos sinapsis… Al andar, el cerebro no tiene que preocuparse de nada. Ante un mejor estado de ánimo, aparece un aumento de la creatividad. Estamos acostumbrados a movernos en espacios pequeños. Te invito, a que te animes a caminar cada día, al menos, durante media hora. Ve al parque, a la montaña, a la playa. Verás cómo, al cabo de las semanas, has mejorado en salud física y emocional. Andar es mucho mejor que un analgésico o unas vitaminas. ¡No lo dudes!
EL RESPETO A LAS OPINIONES AJENAS
Una
cosa es lo decimos que somos, y
otra, lo que se desprende de nuestras actitudes. Hace poco corría por
internet un vídeo en el que se veía a dos chicos jóvenes: saltando en la cama,
dándose con la almohada, besándose, tocándose, etc.. Se me ocurrió manifestar
respetuosamente mi desagrado al pie del mismo y, los ataques me llovieron como
chaparrón de verano. De entre los más presentables, entresaco dos: Uno era el
argumento de que es preferible ver esas imágenes de amor que escenas de guerra.
Y el otro era que el amor entre dos personas del mismo sexo es normal. Quiero
dejar claro que yo respeto a estas personas. Considero que cada uno es libre de
elegir su sexualidad. Pero; si exhiben en público lo que hacen en privado, para
ser liberales, tienen que aceptar en público todas las opiniones privadas. Si
entendemos por "normal" lo que es ordinario o habitual, tienen razón,
lo es. Pero, también es ordinaria o habitual la zoofilia, pedofilia, necrofilia
y otras, y no por eso es una actividad "normal", ¿o sí? Luego; o
cambian de palabra, o todo lo que se venga haciendo desde hace siglos, deberían
de aceptarlo y verlo con buenos ojos. El otro argumento, es más incongruente si
cabe, ¿Es obligatorio elegir entre ver unas escenas u otras? ¿Puedo decir que
no me gusta verlas? Si me insultan por emitir mi opinión, lo único que
demuestran es: que no son tan liberales como dicen ser, que son violentos y que
no respetan las opiniones ajenas...
NADIE ES MÁS QUE NADIE
Voy a contarles un
cuento. El cuento que me contaba mi abuelo cuando yo era pequeño: "Erase
una vez que un arrogante antropólogo llegó al campo para realizar algunas
investigaciones y le pidió a un campesino que le ayudara a cruzar el río en su
balsa. Mientras navegaban, el doctor le preguntó al humilde obrero si sabía
leer, cuando le contestó éste que no, el profesional le dice: "¡Cuánto lo
siento, ha perdido usted una cuarta parte de su vida!". A continuación le
preguntó si sabía escribir, y cuando le contesta que no, le vuelve a decir:
"¡Cuánto lo siento, ha perdido usted otra cuarta parte de su vida!".
De inmediato le continua preguntando si tiene dinero y si ha viajado por muchos
lugares del mundo, y cuando el sencillo hombre le responde que no, le dice:
"!cuanto lo siento, ha perdido usted otra cuarta parte de su vida!".
De repente, una fuerte corriente golpea el bote y le da la vuelta a
la barca, lanzando a los dos ocupantes al agua. El jornalero comienza
a nadar tranquilamente hacia la orilla y le grita al asustado antropólogo:
"¿¡puede usted nadar!? Con dificultad por el agua que ya estaba tragando
le contesta que no puede. Entonces le dice el campesino: "¡cuanto lo
siento, ha perdido usted toda su vida!". Recuerde esta verdad: "nadie
es más que nadie y nadie es menos que nadie solo somos diferentes".
EL PILAR Y LAS REGLAS ORTOGRÁFICAS
En el horizonte
se adivina una silueta, ¿qué será? Son las orejas de las Fiestas del Pilar que
comienzan a asomar. Los problemas se empiezan a dejar a un lado. A las
rencillas se les pondrá punto y final. Punto y separado a los temas engorrosos.
A la alegría le daremos carta blanca para que pueda circular. Pondremos un
punto y seguido sin cambiar de tema a la amistad. Un punto y coma para coger
aire, y de ésta manera poder cantar. Dos puntos para meter en esa bolsa todas
las actuaciones que iremos a ver, todas las flores que a la Virgen del Pilar le
vamos a llevar... En fin, todas las cosas que con la familia y los amigos vamos
a realizar. Para bailar las Jotas hay que dar saltos; y para darlos bien altos,
pondremos una coma. Que para coger impulso, no hay como dar un paso atrás.
Aunque ortográficamente sea incorrecto, pondremos el acento en el "Cariño".
Le daremos el rango de nombre propio, y la primera letra la escribiremos
con mayúscula, para que cante más. La abrazaremos con fuerza a toda ella con
comillas, para que entre mejor. Y si la subrayáramos, no estaría mal. Para
finalizar, prepararemos el cachirulo, que es corona real y además, muy
principal. Sí, ya se divisan ya, ya se les ve las orejas a las Fiestas del
Pilar.
ENSAYO
SOBRE EL CARIÑO Y EL RESPETO
Estimado
Sr. Mas: Con todo respeto, soy un nene de 10 años, ¿sabe usted? Y me agrada
molt las sebas paraulas. Parlu una mica el catalá, como puede ver. Esta mañana
mientras desayunaba le oí decir por la tele que donde no hay respeto no hay
cariño. ¡Qué bien lo ha dicho y con qué pocas palabras, Sr. D. Mas! Eso mismo
le quiero decir a mis papás porque, cuando les planteo que no quiero ir al
cole, no me respetan. Si les sugiero que no quiero aprender a nadar, no me
respetan. Cuando les comento que quiero volver a las 5 de la mañana, no me
respetan. Cuando les observo que quiero jugar a los "médicos" en mi
habitación con mis amigas del cole, no me respetan. Sé que es un poco pronto
pero, ¿qué puedo hacer, Sr. Mas? es mi naturaleza y sobre las hormonas no se
manda, ¿sabe usted? Bueno claro, supongo que ya lo sabe, ¡qué tonto soy!
¡Uy, je, je, je! Por cierto, la naturaleza tampoco me respeta porque
cuando le digo a mi pito que se levante, no me obedece. Y cuando le digo que se
baje, hace caso omiso a mi orden. Usted que sabe tanto y que lo dice todo tan
resumido, puede decirme si las hormonas me quieren. Puede decirme si la fuerza
de la gravedad me quiere. Y sobre todas las cosas, puede decirme si mis papás
me aman porque, la verdad es que nadie me respeta, nadie. En fin Sr. D. Mas,
que estoy hecho un "trifulco". Sin más ni menos, me despido
quedando a la espera de su cariñosa, respetuosa e iluminadora respuesta.
Siempre suyo, Venancio.
GOYA
EN EL CAMINO
Campos
de trigo verde, salpicado de amapolas. Los árboles llorones tratan de peinarse
mirándose en el estanque que los patos remueven. En el cielo, nubes negras nos
inquietan. El aire nos trae el recuerdo del estiércol. Praderas de jarillas,
espolvoreadas de margaritas y violetas. Dando un rodeo, nos dirigimos otra vez
a Fuendetodos. En el horizonte se otean bosques de pinos, encinas, tejos, hayas
y enebros. Huertas de lino violeta y blanco, rociados de dientes de león y
campanillas. Las hormigas y las mariposas y las abejas laboran mientras la jara
les sonríe. Dunas sembradas de molinos, que el cierzo mece arrullados por el
romero y la salvia. El sol tiene calor y se refresca empinando el botijo, pero
se le caen unas gotas. Campos acunados por olas de cereal, por el barranco de
Santa María cruzamos. Desde la colina, el pueblo de Goya ya se divisa. Con
truenos y relámpagos nos da la bienvenida el firmamento, ya hemos llegado.
RÍOS DE FLORES PARA EL
RECUERDO
Ríos de flores
para el recuerdo, las gentes al Campo Santo van. Relucientes las lápidas dejan
y se sientan a charlar. Unos se llevan las sillas, otros encima de las tumbas
están. Unos ríen, otros lloran, algunos musitan, a cientos hablan para sí
mismos meneando la cabeza y las manos, parecen dialogar... Flores para el
recuerdo, las gentes al cementerio van. Pero el día está nublado, no sabemos si
lloverá. Pretas las calles de gentes que vienen y van. Epitafios con poesías,
frases lapidarias, resúmenes de una vida, sentencias, palabras en el frío
mármol se debaten a muerte con el tiempo. Quisieran de esta manera poderlo
parar. Hoy; el Campo Santo se viste de colores, el polvo se ha quitado ya. Las
pasiones corren a raudales. Si se presta atención, a las sirenas se oye cantar.
Hoy; es el día de los que se fueron y nos dejaron el sentimiento preñado. Hoy;
es el día de los que quedaron dentro de nosotros, en algún secreto lugar.
Flores para el recuerdo les traen. Ríos de gente venidos de Dios sabe dónde,
para con sus amados estar.
COMIENDO
NO SE "WHATSAPPEA"
Como
todos los días que voy a ese bar, hoy me senté en su terraza para beber un
sorbo de mi libro y leer un trago en los posos del café con leche. Detrás de
mí, dos parejas charlaban. De vez en cuando, me llegaban retazos de su singular
conversación. En un momento dado, discretamente giré la cabeza para mirar a los
protagonistas de tan extraño dialogo. Al verlos, comprendí la razón: mientras
los cuatro estaban hablando y comiendo papas bravas, tres de ellos además
"whatsappeaban" con ansiedad. A uno de ellos, mientras leía el
correo, le dio un golpe de risa y se le escapó de la boca un chorro de mayonesa
con tomate y patatas trituradas. Con tan mala fortuna, que fue a parar parte de
la mezcla a su propio móvil y a la cara de los que tenía enfrente. Éstos se
levantaron tan rápido que tiraron al suelo el plato de papas, las bebidas, el
pan y algunos móviles. Al caer al terrazo, el plato saltó en mil pedazos
salpicando de su contenido a todos los que estábamos a su alrededor en un radio
de tres metros... Se disculparon, fueron al baño para asearse y volvieron a la
mesa. Al cabo de un rato, tornaron al móvil con papas bravas salpicadas
de conversación...
CUANDO
HAY UN ACCIDENTE, TODOS TENEMOS ALGO QUE VER
Es lunes. Estoy mirando a la calle a través de mi ventana. Al
otro lado de la calzada hay un parque. Sentados en los bancos, algunos
hombres miran con los ojos extraviados. Otros caminan despacio con las manos en
la espalda. Otros lo hacen con paso decidido. Las hojas de los árboles
empiezan a caer. Hace un día gris. Creo que hoy lloverá. ¡Ay! Me gustan
los días así. De repente, un hombre cruza mi campo de visión con un pastor
alemán. El perro va con la correa y tira de su dueño. De súbito; el animal, el
pastor alemán, acacha el trasero y deposita allí mismo sus, su gigantesco
"recao". El hombre, después de que su pupilo hubiese terminado, mira
a un lado y a otro. Se hace el despistado y sigue paseando. Yo salgo a la calle
rápidamente, me dirijo al hombre aquel y le digo: "Señor; por favor,
recoja los excrementos de su perro". El hombre me contesta: "¿Qué
excrementos?". Yo le repongo: Sí hombre, no se haga el inocente que vivo
allí y lo he visto todo". El señor me argumenta:" Es que, esta mañana
lo hizo dos veces y no llevo bolsas". A lo que replico: "Lo dudo
pero; usted perdone, su perro es su responsabilidad. Los demás no tenemos
porqué pagar su capricho. Además de que no es estético, alguien podría pisarla
y caer". El hombre no me hace caso y se va. Cojo un trozo de cartón del
contenedor próximo, recojo el objeto de la trifulca y la hecho a la basura.
Fin. ¡Cómo me gustan los días grises!
No hay comentarios:
Publicar un comentario